viernes, 28 de febrero de 2014

¿QUE SIGNIFICA EL ARREPENTIMIENTO?

Algunos cristianos creen que el arrepentimiento significa simplemente “darse la vuelta” e ir en la dirección opuesta. Pero la Biblia nos dice que el arrepentimiento es mucho más que eso.

El significado completo y literal de la palabra “arrepentimiento” en el Nuevo Testamento es “sentir remordimiento y tener sentimiento de culpa por los pecados contra Dios; estar contrito, triste; querer cambiar de dirección”. La diferencia en significado está en la palabra “querer”. ¡El verdadero arrepentimiento incluye el deseo de cambiar!

Además, sencillamente sentirse dolido no constituye arrepentimiento. Más bien, la tristeza verdadera lleva al arrepentimiento. Pablo dice, “Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte” (2 Corintios 7:10).

Pablo se refiere a una tristeza que es genuina, que se “adhiere” a la vida de la persona arrepentida. Este tipo de tristeza que proviene de Dios produce, en forma natural, un arrepentimiento que incluye odio hacia el pecado, un temor justo hacia Dios y el deseo de arreglar los daños.

No nos debe sorprender, entonces, que Pablo predicaba arrepentimiento a los creyentes. El entregó un mensaje fuerte de arrepentimiento a los cristianos en Corinto. Los creyentes de Corinto habían sido ricamente bendecidos por Dios, siendo enseñados bajo poderosos maestros de la palabra, sin embargo, su congregación permanecía llena de pecado.

Primero, Pablo testifica a los Corintios, “Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros” (2 Corintios 12:12). Pero luego Pablo les dice muy directamente: “Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero” (Versículo 20).

¿Cuál era el temor de Pablo? Era simplemente esto: “Que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido” (Versículo 21).

Este pastor de corazón compasivo amaba a los creyentes de Corinto. Sin embargo, el sabía que habían sido enseñados que era incorrecto vivir un estilo de vida llena de pecados. Y les dijo: “Cuando vaya a visitarlos me verán cabizbajo de pena. De mis ojos fluirán lágrimas, y mi voz gemirá de dolor, si veo que continúan en pecado, fornicación y lujuria. Seré totalmente quebrantado, porque el evangelio no ha hecho la obra en sus corazones. Aún no se habrán arrepentido de su pecado, ¡y los llamaré fuertemente a que se arrepientan!”

jueves, 27 de febrero de 2014

EN EL DÍA DE PENTECOSTÉS

¿Qué evangelio predicó Pedro a las masas en el día de Pentecostés? La Biblia nos dice que cuando la gente escuchó al apóstol testificar: “…se compungieron de corazón, y dijeron…varones hermanos, ¿Qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:37-38).

Pedro no les dijo tan solo “cree y se salvo”, ni tampoco les pidió que hicieran simplemente una decisión, que presentaran su postura por Jesús. ¡No, él les dijo que se arrepientan primero, y luego sean bautizados en obediencia a Cristo!

¿Qué evangelio predicó Pablo a los atenienses paganos en el Areópago? Él les dijo muy directamente: “…Dios…ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).

Estos griegos intelectuales no tenían problema para creer en Dios. De hecho, se podría decir que su pasatiempo era “creer” en muchos dioses, primero en este, luego en el otro, cada vez que alguien les predicaba persuasivamente de un dios, ellos creían. Entonces, ellos sí creían, pero lo hacían mientras vivan en pecado. ¡Una simple creencia no es suficiente!

Pablo les dijo a estos hombres: “¡No! ¡No! Jesús no puede ser simplemente añadido a tu lista de dioses. El ha venido a salvarte de tus pecados. ¡Y Él manda a todos sus seguidores que se arrepientan y sean limpios!”

Más tarde, Pablo le predicó este mismo evangelio de arrepentimiento al rey Agripa: “No fui rebelde a la visión celestial, sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento” (Hechos 26:19-20).

Pablo está diciendo: “Dondequiera que he estado, he predicado arrepentimiento. ¡Y un arrepentimiento genuino se demuestra con hechos!”

Estos pasajes nos dejan en claro que la iglesia apostólica predicaba sin temor el mismo evangelio que Juan y Jesús predicaron: “¡Arrepentíos para perdón de los pecados!”

miércoles, 26 de febrero de 2014

PREDICANDO EL ARREPENTIMIENTO

¿Cuál fue el primer mensaje que Jesús entregó después que salir de la tentación en el desierto? Las escrituras dicen: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17).

Jesús llamó a las personas al arrepentimiento incluso antes de llamarlos a creer. Marcos escribe: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:14-15). Cristo predicó: “Arrepiéntete primero -y cree”.

En otra parte Jesús habla de su misión: “Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (Mateo 9:13). Y Él les dijo a los Galileos, “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lucas 13:3).

¡El evangelio de Jesús era todo acerca de arrepentimiento!

Juan El Bautista también predicó arrepentimiento, para preparar a Israel para la venida de Cristo. El mensaje de Juan a los judos fue sencillo y directo: “En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3:1-2).

Personas venían de todas partes para escuchar la predicación de Juan, y él les dijo en términos claros: “¡El Mesías pronto aparecerá en nuestro medio, así que prepárense para encontrarse con El! Puede que estén contentos por su venida, pero les digo, sus corazones no están preparados porque aún están en pecado.”

“¡Por fuera tienen apariencia limpia y santa, pero por dentro, están llenos de huesos muertos! Son una generación de víboras, serpientes, sin temor alguno a Dios. [Ver Mateo 3:7-12] Ni siquiera se imaginan que sean pecadores. Les advierto, deben tratar con su pecado antes que puedan creer en el salvador y seguirle. ¡Así que, arrepiéntanse, apártense de su pecado y vivan en una forma que refleje un cambio genuino!”

martes, 25 de febrero de 2014

ES TIEMPO DE ACTUAR EN AMOR

“Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso” (Lucas 6:36)

La palabra “misericordia” se extrae de la palabra griega para “miseria”. El significado completo de esta palabra es: “ser afectado por la miseria de otro, con la intención de ofrecerle consuelo y alivio” ¡Ser misericordioso significa cargar el dolor de otro!

Esto es exactamente lo que nuestro Señor hace por nosotros. ¿Cuántas veces Jesús ha tomado tu tristeza y sufrimiento, dándote a cambio consuelo, descanso y perdón? ¿Cuántas veces Él ha enjugado tus lágrimas y te ha hablado con una voz bondadosa, aún cuando no lo merecías? ¡Y lo ha hecho una y otra vez!

¿Entonces cómo es posible que no nazca de tu corazón cargar con la miseria y el dolor de alguien que tú sabes que está sufriendo? La palabra griega para “bondad” tiene sus raíces en dos palabras: “profeta” y “toque suave.” ¿Eres un profeta de esperanza para tus hermanos y hermanas en Cristo, ofreciéndoles una palabra de esperanza de parte del Señor, con un toque suave de consuelo? Según las escrituras, todo lo que tienes que hacer para ser Su profeta de amor es representar ante otros quién es Jesús.

La palabra “compasión” significa “ser afectado, conmovido por la miseria de otros, con la determinación de hacer algo por el asunto.” Esto no significa que te vas acercar a alguien en pecado y le vas a decir: “Tengo una palabra del cielo para ti, hermano: ¡Hay pecado en tu vida!”

¡Si hay pecado en su vida, él ya lo sabe! Y probablemente te conteste con el clamor de Jeremías: “Por favor, no me trates con ira, o me reducirás a la nada. Ya estoy muy abatido. ¡No me reduzcas aun más!”

Si has tenido una revelación de la gloria del Señor, ya sabes lo que significa probar Su amor, misericordia y perdón, y estás siendo transformado por esa gloria. Ahora, Jesús dice, toma esa gloria y hazla brillar en el mundo a tu alrededor. ¡Es tiempo de actuar en amor, como el Señor lo ha hecho continuamente por ti!

lunes, 24 de febrero de 2014

SIÉNTATE Y OBSERVA by Gary Wilkerson

Ezequiel fue un gran profeta que se movió poderosamente en el Espíritu. En Ezequiel 37, Dios le dio una visión que creo tiene un mensaje actual de despertar espiritual para la iglesia seca de hoy.

Al igual que la mayoría de los profetas del Antiguo Testamento, Ezequiel servía al rey de Israel. A menudo, esto significaba viajar con el ejército del rey y ser testigo de los horrores de la guerra. Ezequiel vio una gran cantidad de matanzas que ninguna persona debería tener que ver. Sin embargo, él vio una visión que superó todo lo que había visto antes. Esta visión era del Espíritu Santo y Ezequiel testificó: “La mano de Jehová vino sobre mí” (Ezequiel 37:1).

En esta vida, vamos a presenciar un montón de cosas difíciles. Hace varias semanas oré con una madre cuyo hijo de 22 años de edad había muerto repentinamente, un hombre joven al que yo había conocido desde que tenía dos años. Año tras año veo matrimonios se desmoronan. Observo a la drogadicción destruyendo las vidas de personas en la flor de su juventud. Mientras conduzco a mi oficina cada día, pienso en el 80 por ciento de la población de nuestra ciudad que no conocen a Jesús.

Cuando Dios creó a la humanidad, no era su intención que experimentemos las cosas pecaminosas que nos acontecen. Sin embargo, incluso al ser testigos de tragedia, nos apoyamos en la mano de Dios como lo hizo Ezequiel y la Biblia dice ningún poder nos puede arrebatar de allí. Esta verdad debe ser establecida en nuestros corazones. Si vamos a hacer batalla contra las fuerzas oscuras que vienen en contra de nuestras familias, nuestros jóvenes y nuestras comunidades, tenemos que saber que estamos constantemente protegidos y vigilados.

Dios le dijo a Ezequiel: “Siéntate y observa lo que quiero mostrarte. Estoy a punto de realizar una obra increíble, sin embargo, no serás capaz de comprenderlo con tu entendimiento humano. Necesitas que Mi Espíritu te revele lo que voy a hacer.”

La palabra hebrea para “siéntate” en Ezequiel 37 es la misma palabra que se encuentra en Lucas 24:49, cuando Jesús instruyó a sus discípulos: “Quedaos [siéntense] vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”. El significado en ambos casos es: “Bajen sus planes y estrategias. Luego, esperen en Mí, que los llene con Mi poder”.

Estoy convencido de que la iglesia de hoy necesita desesperadamente oír esta palabra. Cuántas veces tenemos planeado seminarios, conciertos y conferencias; eventos que no harán una diferencia a menos que Cristo les de vida a ellos. Sólo cuando el Espíritu Santo nos llene tendremos algo real para dar.

sábado, 22 de febrero de 2014

PARECE IMPOSSIBLE by Carter Conlon

En Mateo 4, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu Santo. No había comido durante cuarenta días cuando Satanás se acercó a Él y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” (Mateo 4:3). En otras palabras: “Si eres Hijo de Dios, ¿Porqué tienes que pasar dificultades? No deberías tener que sufrir ni carecer de nada. Sólo di que estas piedras se conviertan en pan”.

Pero Jesús le respondió: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). En otras palabras: “He sido enviado en una misión por mi Padre, y voy a cumplirla. No significa que siempre voy a estar cómodo, pero tengo una palabra del Padre de que voy a terminar este viaje en victoria, y muchos lo terminarán conmigo”.

Muchas personas de nuestra generación han buscado un camino fácil y han intentado utilizar el poder de Dios para convertir cada piedra en pan, y hacer más llevadero todo lugar difícil. Pero Jesús dijo a sus discípulos: “¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?” En otras palabras, Dios te dará lo que necesitas para ayudarte en cada dificultad que enfrentes. No tienes que descifrar la salida a tu dilema, ni tratar de usar el poder de Dios para hacer más fácil todo lugar difícil.

Jesús continuó: “¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?” Esta es una declaración increíble, porque el Padre envió a su Hijo para convertirse en pescador de mi alma y de la tuya, y por lo tanto, lo envió también a llamarnos a Su obra para convertirnos en pescadores de hombres. Este fue el propósito redentor de Dios en la tierra, e involucraba una cruz: ser rechazado, soportando las burlas y el desprecio de las personas que se oponían a su propia salvación. Sin embargo, la serpiente había venido a Jesús en el desierto diciendo: “Aquí están todos los reinos del mundo. Todo lo que tienes que hacer es inclinarte ante mí, y reconocer que los caminos de Dios no son los únicos caminos. Simplemente dobla Tu rodilla y elude la cruz, evade las dificultades y yo te daré todos los reinos ahora mismo”.

Ahora bien, si pides un pescado, el Padre no te dará una serpiente. Puedes estar preguntando: “Señor, yo no quiero ser sólo un testimonio tenue de quien Tú eres en mi generación. ¿Me harías un pescador de hombres, al igual que la iglesia primitiva lo era?” Y a diferencia de las serpientes, que están tratando de tentar a gran parte de la iglesia de esta generación para ir en pos de un camino diferente; Dios no va a venir a decirte: “No, la vida está destinada a ser fácil. No tienes que sufrir por la causa de Cristo”. En lugar de eso, Él promete ayudarte a través de cada dificultad que pueda surgir mientras caminas con propósito en esta generación, y Él te ayudará para que llegues a un final victorioso.

viernes, 21 de febrero de 2014

¿QUÉ PASÓ CON EL ARREPENTIMIENTO?

¿Qué ha pasado con el arrepentimiento? Esta palabra casi no es mencionada en la mayoría de las iglesias hoy. Los pastores rara vez convocan a su congregación a quebrantarse y dolerse por las heridas de Cristo debido a sus maldades.

Al contrario, el mensaje que escuchamos hoy desde los púlpitos es, "Solo cree. Acepta a Cristo y serás salvo." El texto que usan para justificar este mensaje está en Hechos 16:30-31. En este pasaje, el apóstol Pablo estaba encarcelado cuando de repente la tierra tembló y las puertas de la celda fueron abiertas. Inmediatamente, el carcelero pensó que todos los prisioneros se habían escapado, lo cual significaba que él sería ejecutado. En su desesperación, sacó su espada y estaba a punto de matarse, cuando Pablo y Silas lo detuvieron, asegurándole que nadie había escapado.

Al ver esto, el hombre se postró delante de los apóstoles, y gritó: "Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa" (Hechos 16:30-31).

Al leer este pasaje, es importante recordar que el carcelero estaba al borde del suicidio, con la espada en su mano. Él ya estaba en un momento de arrepentimiento, de rodillas, quebrantado y temblando delante de los apóstoles. Así que su corazón estaba realmente dispuesto para aceptar a Jesús con una fe genuina.

En el evangelio de Marcos, Cristo les dice a Sus discípulos: "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Marcos 16:16). Se desprende, claramente, de lo que Jesús dice aquí, que la salvación se encuentra simplemente en aceptarlo y ser bautizado.

Sin embargo, Jesús antecede Su declaración con esta palabra: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (versículo 15). Él está diciendo, en esencia, que antes de que la gente pueda creer en Él, el Evangelio debe ser, primeramente, predicado a ellos.

¿Y a qué evangelio se refiere Jesús? Es el evangelio que Jesús mismo predicó, ¡el evangelio del arrepentimiento!
Piensa en ello. ¿Cuál fue el primer mensaje que Jesús predicó después de salir de la tentación en el desierto? La Escritura dice: "Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado" (Mateo 4:17).

jueves, 20 de febrero de 2014

UN TIEMPO PARA REGOCIJARSE

Adán y Eva trajeron engaño a su matrimonio y luego agravaron su rebelión al ocultarse de la presencia de Dios. Dios nunca se esconde, sólo el hombre lo hace. Dios estaba totalmente involucrado con ese primer matrimonio entre el primer hombre y la primera mujer y Él está igual de preocupado por todo matrimonio cristiano de hoy.

Pocos matrimonios pueden lograrlo si ambos se esconden de Dios. Muéstrame un matrimonio sin un cónyuge que esté cerca de Jesús y yo te mostraré un matrimonio con pocas posibilidades de sobrevivir. Al menos uno debe estar consultando diariamente al Señor. Lo mejor es que ambos cónyuges estén hablando con Él, pero si uno de ellos está huyendo de Dios, es de vital importancia que el otro sea capaz de correr al lugar secreto de oración para pedir ayuda y dirección. Una esposa que ora, a menudo puede salvar su matrimonio, al igual que un marido que ora.

El amor por sí solo no es suficiente para mantener un matrimonio sólido, sólo el poder de Dios puede hacer eso. Ese poder está obrando ahora mismo, sanando y guardando matrimonios. Donde Jesús reina, el matrimonio puede lograrlo.

“Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría…sea gloria y majestad, imperio y potencia…" (Judas 24-25).
Sabemos que el gozo del Señor es nuestra fortaleza (ver Nehemías 8:10), así que, los matrimonios fuertes deben abundar en gozo. Cuando un matrimonio pierde su gozo, se vuelve débil y vulnerable.

Sí, todos los matrimonios enfrentarán desafíos. Es posible que haya enfermedad, problemas económicos, malos entendidos o dolor, pero la vida continúa. Dios está en el trono y tiene todo bajo control. Agradezco a Dios por una pareja que me quiere y planeo disfrutar de cada momento de mi vida y mantener el gozo fluyendo. Hay un tiempo para llorar, pero también hay un tiempo para regocijarse. ¡Lo bueno supera lo malo, así que levanta tus ojos y vive!

miércoles, 19 de febrero de 2014

LA IGLESIA COMIENZA EN CASA

Ya hemos visto en las Escrituras que la verdadera iglesia de Dios está dondequiera que haya creyentes que le ministren al Señor. Y eso tiene que estar ocurriendo en tu hogar. El apóstol Pablo dice sobre Priscila y Aquila: "... a la iglesia de su casa" (Romanos 16:5).

Muchos cristianos llegan a la casa a una deslumbrante televisión y dedican poco tiempo, si alguno, para ministrar al Señor. Nunca oran. Nunca se encierran en el lugar secreto para buscar al Señor o interceder por sus esposas e hijos. Sin embargo, ¡se quejan de que no pueden encontrar una iglesia!

No importa si no hay un esposo o padre en tu hogar que pueda asumir el papel de sacerdote. Tú puedes ser una madre soltera, un hombre soltero o una mujer soltera. Sin embargo, sin importar quién seas, Dios dice que eres un sacerdote real ¡y estás llamado a ministrarle a Él!
Tal vez digas: "Pero es que ya encontré la iglesia correcta y me encuentro con el Señor allí cada semana. Escucho una predicación piadosa y entro en una adoración maravillosa. Estoy satisfecho con mi iglesia".

Me alegro contigo por ello, pero si tú ves a la iglesia como tu grupo local de compañerismo, entonces todavía no has encontrado la verdadera iglesia. La iglesia correcta, bendecida por Dios comienza donde tú vives.

Y si tú no estás ministrando al Señor en casa, entonces, lo más probable es que te hayas enfocado tan sólo en tus necesidades personales y no encontrarás la iglesia correcta hasta que vayas a tu lugar secreto de oración. Lo hallarás al darle a Jesús tiempo de calidad, ¡al servir el deseo de Jesús de tener comunión contigo!

Cuando tu hogar se convierta en una iglesia, todas tus necesidades más profundas serán saciadas, no por medios humanos, sino por tu Padre celestial, de una forma sobrenatural. Las necesidades de tus hijos también serán saciadas, ¡todo porque el Espíritu Santo tiene comunión contigo en tu lugar secreto! Entonces podrás ir a cualquier iglesia, sin importar cuán muerta parezca estar. ¿Por qué? ¡Lo harás para tener comunión allí con otros buscadores hambrientos! Él tiene siervos hambrientos en todas partes, y Él, sobrenaturalmente, te conducirá a aquellos con quienes podrás compartir tu hambre de ministrar al Señor.

martes, 18 de febrero de 2014

DIOS ESCONDE SU ROSTRO DE LA MALDAD

Dios "esconde su rostro" de toda la insensatez y burla (ver Jeremías 33:5). Sin embargo, Él nunca se esconde de los que se encierran con Él. Le dijo a un Jeremías que siempre oraba: "He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad" (Jeremías 33:6).

¡Estas fueron palabras asombrosas! Dios le estaba diciendo el profeta: "Lo creas o no, Jeremías, voy a sanar a Mi pueblo. De hecho, ¡voy a llevarlos a abundante paz y verdad! Estoy a punto de traer una gran limpieza, con misericordias nuevas. Y ¡Mi Iglesia será una vez más un lugar de gozo y de verdaderas alabanzas, donde se rompan todas las ataduras!"

Entonces, el Señor dio esta gloriosa promesa de pacto: " Así dice Jehová de los ejércitos: En este lugar desierto, sin hombre y sin animal, y en todas sus ciudades, aún habrá cabañas de pastores que hagan pastar sus ganados" (Jeremías 33:12). Él estaba diciendo: "Voy a establecer una multitud de sacerdotes piadosos en todas las ciudades. Y ellos Me servirán en verdad, ¡haciendo que Mis ovejas se recuesten en reposo!"

En toda ciudad y pueblo, sea en montañas o valles, el norte o el sur, habría un "redil" - un corral para el rebaño - con un pastor que los cuide. Y "aún pasarán ganados por las manos del que los cuente, ha dicho Jehová" (33:13). Este versículo habla de cuidado íntimo y personal para cada oveja. Dios estaba diciendo: "¡Estos sacerdotes piadosos cuidarán de mi pueblo individualmente!"

Entonces el Señor resumió su bendición de restauración, diciendo: "He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá" (versículo 14). Esta "buena palabra" sonaba casi demasiado buena para ser verdadera. ¡No sólo Dios limpiaría a Su iglesia y restauraría a Su pueblo - sino que Él también les proveería pastores piadosos!

Sólo el mismo Señor podría realizar un trabajo tan asombroso. Ningún evangelista, maestro o nuevo movimiento podrían lograrlo. ¡Ocurriría solamente por la promesa del pacto! ¡Creo que Dios se refería a nuestros días cuando hablaba estas promesas a Jeremías!

lunes, 17 de febrero de 2014

ÉL NO NOS CONDENA by Gary Wilkerson

"El acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche" (Apocalipsis 12:10). Las acusaciones de Satanás son una de las cosas con las que Jesús vino a tratar como nuestro Pacto Viviente. Dios no envió una teología para aplastar las mentiras de Satanás, ¡Él envió a Jesús! La profecía más antigua en Génesis declaró que Satanás heriría el calcañar del Mesías, pero Jesús aplastaría la cabeza del diablo (ver Génesis 3:15). Hace dos mil años, Jesús trajo esa realidad a nuestras vidas.

De vez en cuando me despierto en medio de la noche con una ansiedad incierta. Es como si hubiera hecho algo malo, pero no sé qué. Ese sentir viene del acusador. Él susurra: "Tú no sirves, no vales, eres una carga para los demás. Mira tu pasado, ¿cuántas veces lo has arruinado? Nunca cambiarás". Nuestra relación con esa voz comenzó en el huerto del Edén, pero cuando Jesús vino, Él declaró: "Eso termina ahora mismo", añadiendo una asombrosa tranquilidad: "No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre" (Juan 5:45).

Jesús le dijo a la mujer sorprendida en adulterio: "Ni yo te condeno; vete, y no peques más" (Juan 8:11).

¡Es absolutamente esencial que nosotros construyamos sobre el firme fundamento de la certeza de que Dios no nos acusa! Este fundamento no se basa en leyes, acusaciones o desengaños, sino en la gloriosa acción de gracia de Dios mismo. Cuando Él oye una acusación contra nosotros, le dice a Jesús: "Aplástala". En ese momento, oiremos la voz del Espíritu Santo diciendo: "No oigas esa mentira, pues ya fue destruida en la cruz. Dios no te acusa, porque Su Hijo te ha hecho libre".
Vamos a pecar, la Biblia lo indica claramente. Pero cuando lo hacemos, la voz que oiremos, será la del Espíritu Santo. Él nos da convicción por nuestras transgresiones, sin embargo, es una convicción esperanzadora, una que conduce a un arrepentimiento gozoso y no a una pérdida de esperanza.

Se nos ha dado a Jesús y en nuestro tiempo de desánimo, oiremos Su voz por encima de todas los demás: "Ni yo te condeno". Que Dios te provea de Su gracia para edificar sobre ese fundamento ¡y regocíjate!

sábado, 15 de febrero de 2014

IMITAD SU FE by Claude Houde

“Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:7-8).

A menudo se me llenan los ojos de lágrimas cuando medito sobre este pasaje y sus repercusiones. Me dirijo solemnemente a cada padre, pastor, cristiano maduro y persona en una posición de influencia que esté leyendo estas palabras. ¿Te das cuenta de que este pasaje afirma que el pueblo de Dios (nuestros hijos, familia, amigos y toda alma preciosa que nuestro Señor pone en nuestro camino) debe ser capaz de observar nuestra fe y confianza en Dios a través de todas las pruebas y tormentas, nuestros valores más profundos, nuestra pasión, nuestras reacciones, nuestras decisiones y prioridades reales y, literalmente, imitar nuestra fe? Este principio inmutable y extraordinario significa que mi vida debe llegar a ser un testimonio, una proclamación e irrefutable prueba de que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.

¡Dios quiere que mi fe y mi confianza en Él le supliquen a todo aquel que está observando mi vida - y se sienta tentado a alejarse – a creer que Dios es fiel, Él nunca cambia, y el que confía en Él nunca será decepcionado! Dios quiere que tus hijos y los míos testifiquen a sus amigos que fue “observando a mis padres vivir su fe, día tras día, a través de las terribles tragedias y pruebas de la vida, a través de cada dolor y conflicto, que decidí vivir para Dios. La fe de mis padres me demostró que Dios está vivo y es el mismo ayer, hoy y siempre”.

Es de suma importancia para cada creyente darse cuenta de que posee una esfera de influencia que es exclusivamente suya. Cada uno de nosotros tenemos contacto con gente que podemos sensibilizar o influenciar, una obra para completar o un propósito que cumplir que nadie más puede hacer. ¡Querido lector, las personas que Dios predestinó a ser influenciadas por ti -el destino eterno que has sido llamado a cumplir- ni siquiera el más grande hombre de Dios en el mundo puede hacerlo! Es tu fe la que debe producir el fruto de confianza en Dios en las personas que te rodean.


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Claude Houde es el pastor principal de la Iglesia de la Nueva Vida (Eglise Nouvelle Vie) en Montreal, Canadá; y es un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo. Bajo su liderazgo la Iglesia de la Nueva Vida se ha incrementado de ser un puñado de personas, a más de 3500 miembros, en una parte de Canadá donde pocas iglesias protestantes han alcanzado éxito.

viernes, 14 de febrero de 2014

¿QUE ES LO QUE BUSCAS EN UNA IGLESIA?

Tal vez estás buscando una iglesia que instruya a tus hijos los domingos por la mañana. O, tal vez estás buscando compañerismo verdadero. Tal vez estás hambriento por buena alabanza y adoración. O estás tratando de satisfacer alguna otra profunda necesidad en tu vida.

Déjame darte esta palabra acerca de la verdadera iglesia de Dios: La Biblia dice que tú has sido designado como un real sacerdote para Dios. Claro que sí, tu debes ser un pastor, un ministro, un sacerdote, y la iglesia verdadera debe comenzar en tu casa.

La Biblia dice que cada creyente ha sido llamado para formar parte del sacerdocio santo de Sadoc: “Mas los sacerdotes levitas hijos de Sadoc, que guardaron el ordenamiento del santuario cuando los hijos de Israel se apartaron de mí, ellos se acercarán para ministrar ante mí, y delante de mí estarán para ofrecerme la grosura y la sangre, dice Jehová el Señor. Ellos entrarán en mi santuario, y se acercarán a mi mesa para servirme, y guardarán mis ordenanzas” (Ezequiel 44:15-16).

No tienes que ir al instituto bíblico, ni tienes que tener un certificado de ordenación colgado en la pared para ser parte del real sacerdocio de Dios. Todo aquel que ha sido lavado en la sangre de Cristo ha sido establecido como sacerdote para el Señor.

Crecí en una familia que practicaba lo que se llamaba “el altar familiar." Mi padre creía que el versículo del libro de Hebreos que manda a los cristianos a no dejar de congregarse también era para las familias. Por lo tanto, no debíamos faltar al altar familiar.

Si mis hermanos y yo estábamos jugando afuera con nuestros amigos cuando llegaba la hora del altar familiar, siempre nos entrabamos cuando nuestros padres llamaban: “¡Tiempo de orar!”. ¡Todos en el vecindario sabían que los Wilkersons iban al altar familiar!

Mi padre felizmente tomó el papel de sacerdote y pastor en nuestra casa. Pero, ¿Qué hay de ti? ¿Has examinado tu corazón con respecto a convertirte en sacerdote para tu familia?

jueves, 13 de febrero de 2014

¿DÓNDE ESTÁN TODOS LOS PASTORES SANTOS?

Dios le dijo al profeta Jeremías: “Como no puede ser contado el ejército del cielo, ni la arena del mar se puede medir, así multiplicaré la descendencia de David mi siervo, y los levitas que me sirven” (Jeremías 33:22). Él estaba diciendo: “Te doy esta promesa del pacto de que voy a incrementar el sacerdocio santo que pastoreará a mis rebaños que se están multiplicando”

Te preguntarás: “¿Dónde están esos pastores santos que el Señor nos prometió? ¿Dónde están pastoreando? ¿Está usted diciendo que podemos encontrar iglesias rectas en cada ciudad, pueblo o villa? No hay suficientes institutos bíblicos y seminarios en el mundo para ni siquiera comenzar el cumplimiento de esta increíble profecía. Sé que el Señor está levantando un ejército de jóvenes ministros santos, pero seguramente son pocos y no se encuentran con frecuencia”.

¿Cómo hará esto Dios? Encontramos la respuesta en el libro de Apocalipsis: “...Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre...” (Apocalipsis 1:5-6). ¡Dios nos ha hecho sacerdotes a todos! Todo aquel que ha sido lavado en la sangre de Jesús es un miembro de Su real sacerdocio.

El apóstol Pedro hace eco de estas palabras: “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” (1 Pedro 2:5). ¡Dios nos ha llamado a ser sacerdotes que le ministren a Él!

Verás, el concepto del Señor sobre la “iglesia” es muy diferente al nuestro. Pensamos que la iglesia es un ministerio hacia la gente, un lugar donde se satisfacen todas las necesidades espirituales, físicas y emocionales del pueblo de Dios. Por supuesto, todo eso es parte de lo que forma una iglesia, pero la iglesia verdadera, de acuerdo a las Escrituras, comienza con el ministerio hacia Jesucristo. El concepto de Dios sobre iglesia es cualquier lugar en el que se ministra al Señor.

miércoles, 12 de febrero de 2014

EL SEÑOR, JUSTICIA NUESTRA

“En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra” (Jeremías 33:15). ¿A qué “días” se está refiriendo Dios aquí? Él está hablando del tiempo cuando se cumpliría la visión, y el “Renuevo de justicia” que él menciona, ¡no es otro que el Señor Jesucristo!

Amados, Dios ha cumplido esta visión a través de la muerte y la resurrección de Su Hijo Jesucristo. Él ha establecido Su iglesia, y el nombre de esta iglesia no es ni bautista, ni pentecostal, ni ningún otro nombre sino: “Jehová, justicia nuestra” (Versículo 16).

Pero la noticia más maravillosa de todas es que Dios dice de esta iglesia: “Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré” (Versículo 9).

El significado literal de esta última frase es: “Ellos se estremecerán y se asombrarán, sobrecogidos y llenos de temor de Dios”. Dios estaba diciendo: “¡Voy a hacer algo tan asombroso, tan claramente lleno de Mi paz y verdad abundante, que Mi pueblo temblará con temor!”.

Pero, ¿Qué causará este temor y temblor? ¿Será un mensaje duro de juicio? ¿Predicación legalista? ¿Una expresión de la ira de Dios? ¡No! Todo el temor y el temblor vendrán por la revelación de la bondad de Dios y por la expresión de Su bendición inmerecida, dándole a su pueblo paz y reposo abundante.

Cuando el Señor prometió ser la justicia de su pueblo por fe, ¿Acaso repentinamente los israelitas comenzaron a caminar descuidadamente, bajando sus estándares de santidad? No, de ninguna manera. En vez de eso, ¡Su promesa de paz y reposo les hizo temblar de temor!

Vemos un cuadro de este temblor santo en Marcos 4. Cuando una tormenta amenazaba las vidas de los discípulos, Jesús reprendió al viento y el mar diciendo: "Calla, enmudece” (Marcos 4:39). ¿Cómo reaccionaron los discípulos frente a esto? Las Escrituras dicen: “Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?” (Versículo 31).

¿Por qué estos hombres “temieron con gran temor”? Fue porque Él calmó la tormenta, trayendo paz y calma. Es decir, temblaron al ver la bondad que Cristo mostró a sus seguidores infieles, no merecedores de ella.

martes, 11 de febrero de 2014

ENCONTRANDO LA IGLESIA CORRECTA

Hay una queja que oigo consistentemente de cristianos de todas partes del mundo: “¡No puedo encontrar una iglesia buena en ninguna parte! Necesito un lugar donde mi familia pueda ser ministrada, donde podamos oír una palabra verdadera del cielo, y donde mis niños puedan crecer conociendo la justicia verdadera. ¡Pero no he podido encontrar esa clase de iglesia!”

Si tienes problemas para encontrar una iglesia buena, te tengo buenas y malas noticias. Primero, la noticia mala: nunca encontrarás la iglesia perfecta, una iglesia recta y bendecida por Dios, hasta que comiences a buscarla en el lugar correcto.

Ahora, aquí está la buena noticia: Dios claramente nos muestra en Su Palabra donde encontrar esta iglesia santa y bendita. ¡De hecho, espero mostrarte específicamente dónde puedes ir para encontrarla!

El profeta Jeremías encontró esta iglesia “estando él aún preso en el patio de la cárcel” (Jeremías 33:1). Mientras el piadoso profeta Jeremías estaba sentado en prisión, Jerusalén, que representaba el lugar central donde se adoraba en el Antiguo Testamento, estaba en ruinas. En cierta época fue un lugar santo, lleno de la gloria de Dios, y servido por profetas santos y sacerdotes santificados.

Pero ahora Jerusalén estaba llena de enfermedad y muerte, habitada por falsos profetas y gente espiritualmente muerta. Si tú hubieses sido uno de los del remanente santo en aquel tiempo, no hubieses sido capaz de encontrar una sola casa de adoración recta, ni un pastor piadoso. Todo lo que una vez había sido santo y bendito había sido devastado.

El corazón de Jeremías se desgarró al ver esta horrible escena y se enfocó tanto en la ruina alrededor de él que perdió de vista las promesas del pacto de Dios a Su pueblo. Él pudo haber seguido en ese estado de desespero, gastando sus días pensando y hundiéndose más en la desesperanza. Él podría haber pensado: “Es inútil, Dios ha ocultado su rostro de nosotros. ¡No hay ninguna casa verdadera de adoración!”

Pero de pronto, el Señor le habló al profeta, diciendo: “¡Arrodíllate, Jeremías! Dedícate a orar a Mí. Tú crees que ya no queda nada de Mi iglesia, pero voy a mostrarte las cosas grandiosas que he planeado para mi pueblo” (Ver Jeremías 33:3).

¡Si los cristianos de hoy en día quieren encontrar la iglesia correcta, deben comenzar con oración! Nadie nunca va a encontrar la iglesia verdadera de Dios subiéndose en un autobús, tren o avión y recorriendo el mundo entero en busca de ella. Simplemente no podemos llegar a su iglesia por ningún medio de transporte moderno. ¡El único mapa confiable es nuestro cuarto secreto de oración!

lunes, 10 de febrero de 2014

LA BENDITA PRESENCIA DE CRISTO by Gary Wilkerson

Cristo pronunció las bienaventuranzas a un cuerpo de creyentes dividido y sin esperanza: “Bienaventurados vosotros los quebrantados, que lloran, que son pobres de espíritu. Son benditos, no porque hayan hecho nada para ganárselo, sino porque yo estoy con vosotros” (Ver Mateo 5:2-11).

¡Qué revelación! Somos bendecidos simplemente porque Jesús está con nosotros. La bendición de Emanuel, “Dios con nosotros” (Mateo 1:23), adquiere un nuevo significado a la luz de la profecía de Isaías: “Te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades” (Isaías 49:8). La bendición de la presencia de Cristo iba a silenciar todas nuestras voces acusadoras.

Este silenciamiento ocurrió literalmente en el caso de la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:1-11). Los líderes religiosos la llevaron a Jesús exigiéndole que Él también la acuse, pero secretamente tenían otra razón para traerla ante Jesús: ¡Querían acusarlo!

¿Alguna vez has oído cristianos acusar a Dios de algo? Lo escucho de las personas todo el tiempo en mi consejería pastoral: “Dios no está obrando en mi vida. Oro fielmente, pero Él no responde. He hecho todo lo que puedo, pero todavía no me ha liberado”. Esto es exactamente lo que Satanás quiere que hagamos: Acusar a Dios en nuestros corazones. Esto crea un ciclo sin fin de esclavitud.

Jesús respondió a la mujer adúltera y a los que la acusaban: “Se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” (Juan 8:7). Dios ya no era el que estaba siendo acusado. Jesús había vuelto el centro de atención hacia donde pertenecía, hacia el propio pecado de ellos; y ellos respondieron “[saliendo] uno a uno” (Juan 8:9).

Tenga en cuenta lo que dijo Jesús entonces a la mujer: “¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?” (Juan 8:10). Esto es exactamente lo que Jesús nos dice hoy: “¿Dónde están tus acusadores? ¿Dónde están las voces que dicen: 'Tú eres pecador sin esperanza, un fracaso'? ¡Se han ido! Yo soy tu justicia ahora y he silenciado a todos tus acusadores”.

Cuando esas voces sigan gritando en nuestros oídos, vamos a escuchar otra voz por encima de todas ellas: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen” (Juan 10:27). La voz de Cristo nos dirá: “He silenciado a tus acusadores”. Su verdad atraviesa todo clamor y estrépito con su paz, que sobrepasa todo entendimiento.

sábado, 8 de febrero de 2014

¡AYUDAME, SEÑOR! by Jim Cymbala

David Jeremiah, mi viejo amigo de Shadow Mountain Community Church cerca de San Diego, ha predicado varias veces en el Brooklyn Tabernacle. Inmediatamente después de que se le diagnosticara un cáncer, nos llamó pidiendo que oráramos por é1. Varios meses después regresó para visitarnos durante una reunión de encuentro del ministerio que hicimos en la zona de la arena del Madison Square Garden. Luego predicó en uno de nuestros servicios de1 día domingo. La congregación entera estaba feliz de ver a este maravilloso hermano cristiano por el cual todos habíamos intercedido.

Conmovido por el amor y la actitud de agradecimiento que produjo su aparición, David luego hizo un comentario al respecto desde el púlpito: “Llamé aquí en cuanto supe de mi enfermedad porque conocía el énfasis que ponen en la oración. De hecho, alguien me acaba de saludar en el vestíbulo y dijo: ‘Pastor Jeremiah, verdaderamente clamamos a Dios por usted'. Por eso fue que los llamé. Sabía que sus oraciones no serían un mero ejercicio mecánico sino un verdadero clamor a Dios con pasión por mi necesidad. Y Dios me ayudó a superar la dura prueba”.

Ese es el significado literal de la palabra hebrea que se usó innumerables veces en el Antiguo Testamento cuando el pueblo invocaba a Dios. Significa clamar, implorar pidiendo ayuda. Esta es la esencia de la oración verdadera que toca a Dios.

Charles Spurgeon una vez comentó que “el mejor estilo de oración es aquel que sólo se puede definir con la palabra clamor”.

¿Acaso no es eso lo que Dios nos invita a hacer a lo largo de la Biblia? “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3). Dios no está distante. No está desconectado. El nos dice continuamente a través de los siglos: “Yo te ayudaré, de veras lo haré. Cuando no sepas adónde recurrir, recurre a Mí. Cuando estés listo para levantar tus manos, levántalas a Mí. Acompáñalas de tu voz, también, y Yo vendré y te ayudaré”.


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Jim Cymbala comenzó la iglesia Brooklyn Tabernacle con menos de veinte miembros en un pequeño y deteriorado edificio en una parte difícil de la ciudad. Nacido en Brooklyn, es un viejo amigo de David y Gary Wilkerson, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes patrocinadas por World Challenge en todo el mundo.

viernes, 7 de febrero de 2014

LA REVELACIÓN DE LA GLORIA DE DIOS

Una vez que recibimos la revelación de la gloria de Dios, no podemos seguir con nuestra pasada manera de tratar a los demás. Todo eso debe cambiar.
"Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:31-32).

Dios nos está diciendo a través de Pablo: "Ustedes han visto Mi gloria y conocen Mi naturaleza y carácter, que soy misericordioso, pronto para perdonar. ¡Ahora, Yo quiero que ustedes expresen a otros lo que Yo soy! "

A pesar de que Moisés tuvo esta revelación de la gloria de Dios, en un punto, no la representó correctamente ante el pueblo. Perdió la paciencia con Israel a causa de la desobediencia de ellos y golpeó airadamente una roca con su vara, como si dijera: "¡Ustedes son un montón de rebeldes de dura cerviz!"

Dios no lo tomó amablemente en absoluto. Una vez que Él te revela Su gloria, Su benignidad, Su bondad, Su gracia y Su misericordia, Su paciencia no soportará que tú tergiverses Su gloria a los demás. Moisés había representado incorrectamente dicha gloria a Israel, y, como resultado, Moisés, una de las figuras más humildes y piadosas del Antiguo Testamento, fue privado de la plenitud de Dios. ¡No se le permitió entrar en la Tierra Prometida!

Encontramos otra ilustración de esto en una de las parábolas de Jesús. Él habla de un siervo al que le había sido perdonada una gran deuda por su amo. El amo demostró una increíble bondad, gracia y perdón a este hombre. Sin embargo, tan pronto como este siervo fue perdonado, halló a un hombre que le tenía una pequeña deuda y comenzó a asfixiar al deudor hasta que le pagara. El mismo que había experimentado un gran amor y perdón no mostró misericordia a cambio.

Jesús está diciendo en esta parábola: "¡Estás representando incorrectamente el amor del Padre! Él te ha tocado con Su increíble gloria a través de Su bondad y del perdón de tus pecados. Sin embargo, ahora que has visto Su gloria, la estás tergiversando ante el mundo".

Esto se resume en el mandamiento de Pablo: "Sean misericordiosos con los demás, así como Él ha sido misericordioso con ustedes".

jueves, 6 de febrero de 2014

LA PLENITUD DE LA GLORIA DE DIOS

El resplandor que emanaba del rostro y el corazón de Moisés fue el resultado de haber visto sólo un poco de la plenitud de la naturaleza de Dios (Éxodo 34:29). Aun así, cuando los israelitas vieron el cambio en el rostro de Moisés, supieron que él había tenido una experiencia sobrenatural. Su hermana, su hermano y los demás, exclamaron: "Este hombre ha estado cara a cara con Dios. Él ha ido más allá" (ver Éxodo 34:29-35).

Hoy tenemos algo mucho más glorioso lo que el mismo Moisés tenía. En realidad tocamos y llevamos la gloria de Dios. "Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida" (1 Juan 1:1).

Juan está diciendo acá: “Dios nos reveló a nosotros, la plenitud de Su Gloria en Cristo. Vimos Su gloria personificada en un hombre y hablamos con Él. ¡Inclusive, Le tocamos!”

Hoy no sólo vemos la plenitud de la gloria de Dios, sino que ahora habita en nosotros. Su gloria resplandece en nuestros corazones: "Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo" (2 Corintios 4:6).

Pablo está diciendo aquí: "Jesucristo, Dios hecho carne, personifica todo lo que Dios es. Y, como sabemos que Dios es bondad, amor, misericordia, gracia y paciencia, también podemos estar seguros de que ésta es la naturaleza de Cristo. Puesto que Jesús vive en nuestros corazones, sabemos que la gloria de Dios no está simplemente en algún lugar del cosmos. No, ¡la plenitud de Su gloria está en nosotros, a través de la presencia de Cristo!"

"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres" (Tito 2:11). ¿Quién es esta gracia? ¡Es Jesucristo, lleno de misericordia, bondad, amor!

"Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente" (versículo 12). Pablo nos está diciendo: "Esta gracia que habita en ti, es la revelación de la bondad de Cristo. Y si tú permaneces en Él, ¡Su revelación te enseñará a vivir una vida santa! "

miércoles, 5 de febrero de 2014

MÁS Y MÁS COMO JESÚS

"Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían que la piel de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios" (Éxodo 34:35). El rostro de una persona es la expresión externa de lo que está en su corazón. Cuando la revelación de la gloria de Dios se hizo real a Moisés, ¡su misma mirada cambió!

Pablo testificó: "Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase..." (Gálatas 1:15-16).

Pablo estaba diciendo: "Tengo dentro de mí mucho más que algo de doctrina que alguien planteó, más que un simple conocimiento intelectual de Cristo. Tengo una revelación de quién es Cristo, una revelación de Su gracia, misericordia y amor. Y esta revelación se ha convertido en la fuente misma de todo lo que soy y hago. ¡Es la esencia misma de mi vida!"

La revelación de la gloria de Dios es, en verdad, maravillosa. Sin embargo, muchos han convertido esa misma revelación en una licencia para pecar. Judas describe a las personas que "convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo" (Judas 4).

Según Pablo, estas personas pecan "para que la gracia abunde" (Romanos 6:1). Ellos están diciendo, en esencia: "Si Dios ama el expresarse a través de la misericordia y el perdón, entonces yo voy a darle todas las oportunidades. Voy a pecar y dejar que me siga amando, para que la gracia fluya. ¡Qué testimonio al mundo será eso! Seré el objetivo de todo ese amor que desciende del cielo".

Tales personas son fáciles de detectar. Su semblante los delata. Isaías habló de israelitas que "han sido contra Jehová para irritar los ojos de su majestad. La apariencia de sus rostros testifica contra ellos" (Isaías 3:8-9). El profeta estaba diciendo: "Sus pecados testifican contra ustedes en su propia apariencia. Lo que está en sus corazones va a revelarse en sus rostros".

Por otro lado, incluso el más duro de los pecadores puede decir que has "estado con Jesús" ¿Cómo se dan cuenta? ¡Ellos te ven como alguien distinto! Dicen: "Tú eres diferente. Te conduces con una humilde seguridad y nada de ti parece oculto. No tienes secretos y no pareces llevar ningún rencor o amargura. Si no fuera así, lo sabría. ¡Tu vida es un libro abierto!"

El pecado, sin embargo, lleva cierta apariencia. Ninguna sonrisa lo puede encubrir y su voz tiene el sonido del vacío, el eco de un metal que resuena, de un címbalo que retiñe.

Aquellos que se han apropiado de la gloria de Dios están siendo cambiados todos los días. ¡Su semblante se está volviendo más y más como el de Jesús!

martes, 4 de febrero de 2014

PORQUE EL SEÑOR AL QUE AMA

En ocasiones, a lo largo de años en el ministerio, he sido sobrecogido por enemigos que se levantaron contra mí. En aquellos momentos, sentía la disciplina del Señor como una vara en mi espalda. Recuerdo un periodo en particular, cuando yo estaba siendo calumniado por todos los lados. Otros ministros me preguntaban: "David, estoy oyendo cosas cuestionables acerca de ti. ¿Son ciertas? Todo este asunto acerca de ti, ¿viene del diablo o es Dios tratando de hablarte?"

Incluso esa pregunta me ofendía y el dolor emocional de todo esto me aplastó totalmente. Quedé exhausto físicamente por la batalla en curso y apenas podía enfrentar el ir a la iglesia a predicar. Una mañana mi esposa literalmente tuvo que levantarme de mi silla en mi estudio. A mitad de camino a la iglesia, yo le dije que no podía seguir adelante. Ya no podía enfrentarme a otra persona en nuestros servicios, que se preguntara si yo era un farsante.

Finalmente clamé: "Señor, ¿qué he hecho para merecer esto? ¿Cuál es mi pecado?" Entonces Dios me condujo a esta oración de Jeremías: "Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, para que no me aniquiles" (Jeremías 10:24).

Estas palabras de Jeremías se volvieron mi oración diaria durante ese tiempo severo de prueba: "Señor, castígame y júzgame si debes. Pero por favor, ¡no lo hagas en ira! Si oigo una palabra airada más, me destruirá. Por favor, no me reduzcas a polvo, Señor. ¡Ya estoy por los suelos!"

Cuando terminé de orar, el Señor me respondió: "David, si elijo corregirte, es porque te amo. Esta prueba, para nada es acerca de Mi juicio. Yo soy misericordioso y amoroso para contigo, así que ¡quédate quieto y mira Mi gloria!" Este conocimiento de Su gloria me llevó a través de todo, hasta un lugar de descanso total y Dios me reivindicó por todos lados.

Amado, una vez que tienes esta revelación de la gloria de Dios, nunca más tendrás temor de que Él te vaya a corregir en ira. Él lleva su vara en una mano tierna y amorosa. Él te va a disciplinar, pero sólo en compasión de gracia. Él nunca te hará daño ni te echará a un costado. ¿No debiera esto hacer que nuestros corazones se derritan ante Él en adoración?

"Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere" (Proverbios 3:12).

lunes, 3 de febrero de 2014

JESÚS ES EL PACTO by Gary Wilkerson

Isaías se refería a Jesús cuando profetizó estas palabras: "Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré POR PACTO AL PUEBLO, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades" (Isaías 49:8, énfasis mío).

Como iglesia de Jesucristo, celebramos el anuncio profético de Isaías cada Navidad. El profeta declara que Dios está a punto de enviar a Su Hijo como la respuesta a cada clamor y oración. Pero este versículo implica más de lo que usualmente asociamos con la historia del bebé en el pesebre. Se nos dice que Jesús fue enviado en forma humana para revelar el pacto de Dios con el hombre: "Te daré por pacto al pueblo".

Cuando Dios nos dio Su Nuevo Pacto, Él no estableció un nuevo sistema con un conjunto nuevo de reglas. En lugar de ello, Él nos envió a una persona: Jesús, como El Pacto.

El Antiguo Pacto era un conjunto de reglas basado en condiciones. Éste declaraba: "Si tú haces esto o aquéllo, entonces Dios te dará vida. Pero si no lo haces, te perderás la bendición de Dios". Por supuesto, el pueblo nunca alcanzaba el estándar de Dios. No fueron capaces de guardar Su ley, la cual era santa y pura, y, como resultado, sus vidas eran acosadas por la culpa, la vergüenza y la desesperación.

En algún momento, decidimos que el Antiguo Pacto de Dios debía ser modificado. Pero Jesús no vino para modificar un Pacto: Él vino como El Pacto. Él no vino a mostrarnos las bendiciones de la gracia: Él es la bendición de la gracia.

A lo largo de la historia de la iglesia, hombres como Lutero y Wesley han enfatizado cuán importante es para el pueblo de Dios entender el Nuevo Pacto. Ellos lo vieron como una cuestión de dividir correctamente la Palabra de Dios, entendiendo lo que es la ley y lo que es la gracia. Si no somos capaces de comprender esta materia, dijeron ellos, estamos condenados a una vida de desesperación. Lutero y Wesley sabían que esto era verdad porque ellos mismos habían experimentado dicha desesperación.

Esta es la diferencia: Bajo el Nuevo Pacto, la ley de Dios ya no era una norma externa por la cual luchar. En cambio, Su ley sería escrita en nuestros corazones a través del Espíritu Santo: "…el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado" (Romanos 5:5). Somos llenos del Espíritu Santo, la vida misma de Dios, para ayudarnos a obedecer Su Santa Palabra. Cristo nos amó y se entregó por nosotros para que podamos tener esta novedad de vida.

sábado, 1 de febrero de 2014

¡PÍDELE AHORA! by Carter Conlon

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7:7-8). Curiosamente, casi al final de su vida terrenal, Jesús también dijo: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido” (Juan 16.24). Presta atención a que Jesús estaba hablando a sus discípulos en la Última Cena, por lo que, saber que no habían pedido nada hasta este momento debe haber sido algo desconcertante en cierta forma para ellos. Después de todo, la esencia misma del discipulado es una relación de maestro estudiante de pedir y recibir. El hecho de que los discípulos hayan dejado sus redes y comenzaran a seguir a Jesús era la base de la relación. Ellos preguntaban, y Él respondía y les daba lo que necesitaban.

Lo que Jesús les estaba realmente diciendo, sin embargo, era que un tiempo de dificultades sin precedentes era inminente. Tú y yo sabemos que Jesús estaba a punto de ser tomado cautivo y, como resultado de eso, todos los discípulos huirían. Él estaba diciendo en esencia, “Van a tener miedo, y una sensación de pérdida y tristeza tratarán de llenar sus corazones, pero yo estaré con ustedes para darles una fuerza interior que sólo está disponible para aquellos que están dispuestos a hacer mi obra en la tierra”. Puedes ver este pensamiento muy claramente presentado a los discípulos en porciones de los capítulos 13 al 18 en el Evangelio de Juan. “Al caminar en la senda que les he enseñado como Mi Cuerpo, van a tener esperanza, visión y gozo. Hasta el momento no han pedido lo que ya es de ustedes, pero ahora, si están dispuestos a pedir, recibirán todo lo que se necesiten”.

En Mateo 25:4-8, Jesús dio un ejemplo del día del regreso de Cristo. Las cinco vírgenes prudentes tomaron aceite en sus lámparas, pero las cinco vírgenes insensatas no tenían aceite. Cuando se desató la crisis, las insensatas dijeron a las prudentes: “Ustedes parecen ver algo que nosotras no vemos, pues están diciendo: ‘Aquí viene el Esposo’, pero nosotras no vemos nada más que oscuridad y calamidad. ¡Dadnos de vuestro aceite!”. Sin embargo, trágicamente, lo pidieron demasiado tarde.

Amados, es muy difícil conseguir los recursos que Cristo está dispuesto a darnos una vez que la calamidad golpea. ¡Recuerda los días de Noé! Antes de que llegara el diluvio, Dios cerró la puerta del arca y encerró a Noé con su familia dentro. Imagínate cuando comenzó a llover y la gente afuera comenzó a golpear la puerta. No podían entrar porque el arca había sido cerrada, el tiempo de preguntar había terminado, el tiempo de conseguir la fuerza necesaria había pasado.

¡Pídele a Jesús las cosas que necesitas ahora!


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Carter Conlon se unió al equipo pastoral de la Iglesia Times Square en 1994, por invitación del pastor fundador David Wilkerson, y fue nombrado para el cargo de Pastor Principal en 2001. Un líder fuerte y compasivo, y un orador frecuente en conferencias para pastores y líderes dirigidas por World Challenge en todo el mundo.