jueves, 29 de noviembre de 2012

ESTAR EN CRISTO

Los cristianos en la actualidad vivimos en una época de gran luz. El Espíritu Santo nos ha revelado el significado de la obra poderosa de Jesús en la cruz y las increíbles bendiciones de Su sacrificio. Sin embargo, hubo un periodo conocido como Los Tiempos Oscuros, cuando la maravillosa obra de Cristo estaba oculta para el mundo.

La mayoría de los sermones durante Los Tiempos Oscuros se enfocaban en la condenación y la ira de Dios. Los papas y sacerdotes predicaban un evangelio de las obras y la gente llevaba a cabo una variedad de acciones tratando de conseguir paz con Dios. Viajaban kilómetros para reverenciar una capilla, se arrodillaban en adoración ante símbolos de piedra y repetían largas oraciones acariciando rosarios. Sin embargo, todas estas cosas solamente incrementaban su esclavitud y traían una oscuridad más profunda a sus almas.

Las personas de ese entonces no tenían conocimiento de los beneficios y bendiciones disponibles a través de la vitoria de Cristo en el Calvario. Incluso hoy en día, con toda la enseñanza disponible acerca del tema, la mayoría de los cristianos todavía no entiende muchos aspectos importantes de la obra de Cristo para nosotros, es decir, lo que significa estar “en Cristo”.

Como pastor del rebaño del Señor, ocasionalmente predico acerca de temas como el infierno, la condenación y la ira de Dios, pero estoy cada vez más convencido de que la única manera en que puedo guiar al pueblo de Dios a una vida victoriosa es predicándoles las bendiciones y beneficios de “estar en Cristo”.

El hecho es que, estar en Cristo es el único fundamento sobre el cual la verdadera santidad y justicia pueden ser edificadas. Sin este fundamento, confiaremos en nuestra carne para tratar de producir una forma de santidad en nosotros mismos. Pero la verdadera santidad es obtenida solamente a través de conocer las riquezas de Dios en Cristo Jesús.

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11.12) Solamente la gracia de Dios puede enseñarnos el tipo de teología que conduce a la santidad, y las obras jamás pueden producir eso.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

CONOCIENDO EL ALEGRE SONIDO

La razón por la que muchos cristianos de hoy en día viven en temor y confusión es porque no comprenden el alegre sonido de aclamación del Jubileo. Sí, ellos saben que Jesús murió y resucitó, y que Su sangre tiene poder para salvar, pero todavía no han comprendido el alegre sonido de aclamación de todo lo que Él ha provisto para que puedan vivir en libertad.

“Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte” (Salmos 89:15). La aclamación que hoy escuchamos es la trompeta de Dios proclamando nuestra liberación, a través de la sangre de Jesucristo.

Aquí están las otras bendiciones del alegre sonido de aclamación del Jubileo:
“Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro” (mismo versículo). El significado en hebreo aquí sugiere: “Caminar en alegría, seguro en las promesas de Dios, tranquilo en su presencia”. En simples palabras, no tenemos que caminar en tinieblas o confusión nunca más, porque contemplaremos la luz de Su rostro.
“En tu nombre se alegrará todo el día, y en tu justicia será enaltecido” (verso 16). Sabemos que nuestra propia justicia es como trapos de inmundicia, así que tenemos que cobrar ánimo a través de regocijarnos en Su justicia, que es nuestra solamente por la fe.
“Porque tú eres la gloria de su potencia, y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder”(verso 17). Sabemos que solamente Cristo es la fuente de toda nuestra fuerza y que no tenemos que vivir más bajo el dominio diablo. Todo lo que tenemos que hacer es mirar la espalda de Satanás, donde veremos la marca del talón de nuestro Salvador. ¡Jesús aplastó a nuestro enemigo!
“Porque Jehová es nuestro escudo, y nuestro rey es el Santo de Israel” (verso 18). Estamos completamente indefensos en nuestra propia carne y tenemos que confiar totalmente en la victoria de la cruz de Jesús. Él nos defiende contra cualquier enemigo.

CRISTO ASCENDIÓ PARA INTERCEDER

Tal como el sumo sacerdote ascendía por las escaleras hacia el lugar santo en el día de la expiación, nuestro Sumo Sacerdote ascendió al tabernáculo celestial, “…más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos” (Hebreos 9:11). Jesús ascendió no simplemente para disfrutar la gloria de la que es digno, sino que también para hacer una obra a nuestro favor.

El escritor de Hebreos nos recuerda que la obra de Jesús en el cielo es para todos nosotros: “viviendo siempre para interceder por [nosotros]” (7:25). ¡Cristo hace todo esto por nosotros! ¿Qué significa exactamente que “Él vive para hacer intercesión por nosotros”? Creo que Jesús intercede por nosotros de tres formas:

En primer lugar, alguno de nosotros se imagina a Jesús de pie ante el Padre, suplicando que tenga misericordia de nosotros cuando fallamos. Pero ese no es el caso. La intercesión de Cristo por nosotros tiene que ver con las acusaciones de Satanás en contra nuestra. Verás, el diablo viene ante el trono de Dios para acusarnos de cada falla y transgresión. El clama: “Quiero justicia. Y si eres un Dios justo, condenarás y destruirás a esta persona. Se lo merece.”

Pero entonces, Jesús interviene. Él no tiene que persuadir al Padre de nada. En lugar de eso, Él simplemente declara la victoria de Su cruz. Entonces se vuelve a Satanás y le dice: “¿No oíste el sonido de trompeta? No tienes derecho sobre este hijo Mío. ¡Mantén tus manos lejos de Mi propiedad!"

En segundo lugar, la intercesión de Cristo por nosotros significa que Él asegura que obtengamos y disfrutemos todos los beneficios de la cruz provistos por el Jubileo. Así como los Levitas hicieron cumplir la ley que proveía a cada hombre su bendición, Jesús hoy hace cumplir los privilegios del Jubileo a favor nuestro. Él se asegura que sepamos que somos legalmente libres.

Y en tercer lugar, Jesús intercede en nuestros propios corazones, reconciliándonos con el Padre. Él continuamente contesta nuestras dudas y temores recordándonos que estamos perdonados. Podemos confiar en la fidelidad de Dios para proveernos de todo el poder y la fuerza que necesitamos.

martes, 27 de noviembre de 2012

UNA VARA DE HIERRO

El apóstol Pablo escribe acerca de la ascensión de Cristo al cielo: “Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15). ¡Eso es! Tambaleándose tras la triunfante procesión de nuestro Señor estaba el mismísimo príncipe de las tinieblas, encadenado. Y tras el diablo derrotado -bajo las ruedas de los ejércitos celestiales- estaban todos los poderes de las tinieblas, atados y vencidos. Fueron expuestos a vergüenza pública delante de todos aquellos que habían muerto en fe antes de la cruz.

“Y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre” (Apocalipsis 2:27). Jesús entro por las puertas llevando en Su mano un cetro de justicia, Su “vara de hierro” con la cual rige a todas las naciones. Entonces, después de Su entrada triunfal, tomó Su legítimo lugar en el trono, en posesión total de todo poder, autoridad y dominio.

¡Qué gloriosa imagen! Satanás no está en control. El ateísmo no está en control. NO, los enemigos de Cristo solamente existen bajo Su permiso. Y ahora mismo ellos solamente continúan llenando sus copas de iniquidad. Jesús está en control de todas las cosas y un día, cuando esté listo “los quebrantará con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzará” (Salmos 2:29).

Amado, nuestra comprensión de la victoria de Cristo sobre Satanás y el dominio del pecado no puede ser una vaga y confusa teoría. Debemos saber y entender que Satanás está totalmente derrotado, no puede mantenernos prisioneros y Cristo nos ha hecho libres de toda esclavitud por Su sangre. Ahora se sienta en Su trono con todo el poder y autoridad, ofreciéndonos paz, gozo y libertad.

domingo, 25 de noviembre de 2012

UN ESPÍRITU DIFERENTE by Gary Wilkerson

“Solamente mi siervo Caleb ha tenido un espíritu diferente. . .” (Números 14:24, DHH).

¿Qué era lo que había en Caleb que hizo que la Biblia dijera que él tenía un espíritu diferente?

¿Eres tú un hombre o mujer que tiene hambre y sed y clama a Dios: “Hazme un hombre o mujer con un espíritu diferente”? ¿O eres un cristiano mediocre, dispuesto a vagar en el desierto, dispuesto a pasarte la vida en mediocridad?

¿Qué era lo que había dentro de Caleb y Josué que los diferenciaba? ¿Por qué tenían un espíritu diferente? ¿Qué distingue a un hombre o mujer que tiene un espíritu diferente? ¿Por qué ellos no parecen ser comunes? ¿Qué es lo que tienen ellos y porqué algunos de nosotros no lo tenemos? ¿Cómo es que estos hombres y mujeres obtienen este espíritu diferente? Y la pregunta más importante ¿Cómo puedo obtenerlo?

Un hombre joven en nuestra iglesia se determinó con firmeza a seguir a Jesús. Cuando estoy con él me digo a mi mismo: “Jesús, yo quiero el tipo de espíritu desesperado que este joven tiene. Quiero más de ese fuego y esa unción, de esa pureza y santidad”.

Este joven dice: “Estoy decidido a seguir a Jesús, no en mi propia fuerza sino en el poder del Espíritu Santo”. El corazón de este joven me dice: “Estoy decidido a caminar con manos limpias y corazón puro”. En una época de mediocridad, él ha decidido poner sus ojos en Jesús. Cuando otros alrededor de él están dispuestos a presentar un show de luces con mucho ruido y pocas nueces para acercar a una gran multitud, él está clamando: “Señor, yo no quiero eso. Sí, yo quiero tener miles de almas salvadas, pero yo tengo hambre de algo más de ti”

Cuando estoy alrededor de este hombre joven con un espíritu diferente, me causa celos. ¡Que el Espíritu Santo permita que estemos celosos o envidiosos de alguien que tiene más de Jesús!

viernes, 23 de noviembre de 2012

¡JESÚS ES NUESTRO JUBILEO!

“El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a los dolientes de Sión. Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento. Serán llamados robles de justicia, plantío del Señor, para mostrar su gloria."(Isaías 61:1-3).

Estamos familiarizados con este pasaje como una proclamación de la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado. Sin embargo, Isaías está usando el lenguaje del Jubileo aquí. Él está diciendo: "¡Dejen que el estallido de trompetas anuncie el año alegre y gozoso de libertad que nuestro Salvador nos ha dado!"

Este pasaje se refiere también a la escena de la ascensión de Cristo en gloria. El Padre celestial, después de contemplar los sufrimientos terribles de su Hijo bendito, preparó una entrada gloriosa para Jesús al cielo. De hecho, mientras Cristo hizo su ascensión, fue escoltado por un ejército de ángeles y multitud de carros: "Los carros de guerra de Dios se cuentan por millares; del Sinaí vino en ellos el Señor para entrar en su santuario. Cuando tú, Dios y Señor, ascendiste a las alturas,"(Salmo 68:17-18a).

Nuestras mentes finitas no pueden alcanzar a concebir este evento glorioso. Mientras Cristo se acercaba a la ciudad eterna de Dios, montado en su caballo blanco, fue escoltado por esa gran procesión. Y al entrar en las puertas, las trompetas de Dios comenzaron a sonar: "Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta" (Salmo 47:5).

Este fue el alegre sonido de trompetas, a todo volumen, ¡anunciando a los creyentes el año de jubileo! El sonido proclamado a toda la humanidad: "He hecho provisión para que puedas salir de la cárcel, para que sea restaurada tu familia, y tengas todo lo necesario para una vida plena. Tienes la libertad para vivir sin temor a ningún enemigo. ¡Entra ahora en mi gozo!"

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL GOZOSO SONIDO DE LA LIBERTAD

Cuando el año de Jubileo vino, cada deuda fue borrada. Todo leasing de arrendamiento y posesiones volvieron de nuevo al propietario original, lo que significa que el agricultor tendría su tierra y su familia de nuevo. Lea acerca de esto en Levítico 25.

Se puede imaginar la alegría que tuvo lugar en Israel y Judá cuando sonaron las trompetas. En ese momento, en el décimo día del séptimo mes, mientras que el sumo sacerdote hacía expiación, cada siervo que había sido vendido como esclavo fue liberado. Y a cada persona que había perdido su propiedad le fue devuelto todo. Las familias se reunieron. Las casas fueron restauradas ¡Fue un tiempo de libertad, rescate y liberación!

Me imagino a los agricultores indigentes parados a lo largo de las líneas de demarcación de su antigua propiedad, a la espera de pasar por encima tan pronto como sonaran las trompetas. Ellos habían estado esperando diez años. . . después cinco años. . . luego uno. . . y ahora contaba los minutos para escuchar ese sonido alegre. Ellos debían estar pensado: "Voy a tener de vuelta todo lo que perdí. ¡Es mío otra vez, porque este es el año del Jubileo!"

No iba a haber ninguna siembra o cosecha durante el año del Jubileo. En cambio, el tiempo iba a ser dedicado al regocijo. Jubileo era un año entero de Navidad todos los días para alabar a Dios por su gracia, su provisión y la libertad.

Por favor, comprenda, la libertad proclamada en el Jubileo no fue una idea nebulosa fundada en la fe. Era la ley de la tierra, todo lo que un deudor tenía que hacer para que la ley se cumpliera era pararse sobre ella. Los levitas actuaron como monitores o alguaciles para que todo el mundo tuviera asegurada la justicia.

De vez en cuando, un amo pudo decirle a su siervo, "¡No te irás, tú sigues siendo mi sirviente, vuelve al trabajo!". Pero aquel siervo podía reírse en la cara del amo y decir: "Los dos sabemos lo que significa el sonido de la trompeta. Es el sonido alegre de mi libertad. Usted no tiene derechos legales sobre mí. ¡Soy libre!"

Cuanto debió la gente esperar y desear oír ese sonido alegre. Significaba tener la libertad de decir: "Nada de mi pasado se levanta contra mí. He sido liberado y nadie puede robarme mi herencia." Sin embargo, la persona en esclavitud tenía que actuar con el fin de tomar posesión de su libertad o de su propiedad perdida. Podía bailar y vociferar en la sinagoga todo lo que quisiera, gritando: "¡Soy libre, Todo me ha sido restaurado!" Pero hasta que saliera y reclamara sus derechos, no podía disfrutar de nada de eso. ¿Ve usted lo importante aquí? La mayoría de los cristianos no han cobrado el Jubileo que Jesucristo les ha dado. Muchos piensan que el "sonido alegre" hoy no es más que palmas o bailar en un momento emotivo de la alabanza. Pero es mucho más. Dios nos llama a apropiarnos de la libertad, la paz y la gloria que Él nos ha dado a través del perdón de los pecados. ¡Tenemos que salir y reclamarlo!

miércoles, 21 de noviembre de 2012

CUANDO DIOS DICE: "CONFÍA EN MÍ", ¡LO DICE EN SERIO!

Piense por un momento acerca de todas las maneras que Dios ha satisfecho las necesidades de su pueblo a lo largo de la historia.

Cuando Israel estaba en el desierto, no había supermercados o tiendas de comestibles. No había ni siquiera una brizna de hierba a la vista. Pero Dios hizo llover maná del cielo para que el pueblo tuviera pan, y Él hizo que las aves cayeran desde el cielo para que tuvieran carne; Él hizo que el agua brotara a borbotones de una roca, Y Él, sobrenaturalmente, mantuvo sus zapatos y ropa intacta para que no se desgastara en cuarenta años de uso.

En el Antiguo Testamento, leemos que un profeta hambriento fue alimentado por un cuervo. Un barril de comida y una botella de aceite se mantuvieron abastecidos sobrenaturalmente y un ejército enemigo huyó al oír un ruido extraño dejando detrás suficientes suministros para alimentar a toda una ciudad de israelitas muertos de hambre.

En el Nuevo Testamento, leemos que el agua se convirtió en vino. El dinero fue encontrado en la boca de un pez para pagar impuestos. Y cinco mil personas fueron alimentadas con sólo cinco panes y dos peces.
Todos estos milagros de provisión nos gritan: "¡Dios es fiel. Puedes confiar en Él!" Y en Levítico 25, leemos de otro fenómeno sobrenatural: una cosecha especialmente oportuna en el año anterior al año de reposo para la tierra.

Luego, Dios mandó que el pueblo observar siete ciclos consecutivos de días de reposo para la tierra: " Siete veces contarás siete años sabáticos, de modo que los siete años sabáticos sumen cuarenta y nueve años,"(versículo 8). En otras palabras: "Tú vas a celebrar este año sabático cada siete años, durante un período de cuarenta y nueve años, siete veces siete años sabáticos".

En términos bíblicos, el plazo de cuarenta y nueve años abarcaría toda una generación. La implicación aquí es que tal plazo daría tiempo suficiente para que toda una generación aprendiera a confiar en el Señor. Durante ese tiempo, los padres y abuelos construirían una historia de fe, para poderle decir a sus hijos: "¡Sí, es verdad! Dios suministró todo lo que necesitábamos los primeros seis años, pero cuando el séptimo año llegó, muchos de nosotros teníamos miedo; sin embargo, la provisión de Dios nos alcanzó hasta el octavo año y hasta el noveno. A veces era aterrador, pero siempre había suficiente. Nadie murió de hambre y nadie tuvo que mendigar. Cada necesidad fue provista. ¡Dios puso a prueba nuestra fe y Él se mantuvo fiel!"

El punto es que cuando Dios dice: "Confía en mí", ¡lo dice en serio!

martes, 20 de noviembre de 2012

LA FIESTA DEL JUBILEO

La historia de la fiesta judía del Jubileo se encuentra en Levítico 25. Esta celebración comienza con el mandamiento del Señor para que Israel le permita descansar a las tierras de cultivo cada siete años. El séptimo año iba a ser un año sabático en el que la tierra reposaría en barbecho. Durante ese año, la gente no sembraría, cosecharía ni recolectaría frutos de ningún tipo: " Durante seis años sembrarás tus campos, podarás tus viñas y cosecharás sus productos; pero llegado el séptimo año la tierra gozará de un año de reposo en honor al Señor. No sembrarás tus campos ni podarás tus viñas"(Levítico 25:3-4).

Dios estaba literalmente clausurando toda actividad agrícola por todo un año. Eso significaba que Israel tendría que vivir durante ese período sin ningún medio visible de apoyo; tendrían que poner sus vidas por completo en las manos de Dios, confiando en Él para todo su provisión.

Por supuesto, eso requiere mucha fe, piense en esto: Durante un año no habría cultivos para la alimentación, ninguna cosecha de granos para alimentar al ganado, no habría trabajo para los agricultores ni para los encargados del viñedo. Hoy la mayoría de cristianos entrarían en pánico después de sólo una semana de esto, y ¡que tal un año! De hecho, los israelitas se preguntaban: "¿Qué vamos a hacer para la comida durante el séptimo año, ¿Cómo vamos a alimentar a nuestras familias y nuestro ganado? Consumiremos todo lo que tenemos en el sexto año, justo antes del año sabático. ¿Se supone que debemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros hijos pasan hambre? ¿Dios realmente espera que nosotros veamos podrir las uvas en la vid?"

Sin embargo, Dios tenía un propósito claro al ordenar un año sabático para la tierra. Se suponía que debía revelar su fidelidad a su pueblo. "Si acaso se preguntan: “¿Qué comeremos en el séptimo año, si no plantamos ni cosechamos nuestros productos?”, déjenme decirles que en el sexto año les enviaré una bendición tan grande que la tierra producirá como para tres años" (versículos 20-21).

¡Qué increíble promesa! Dios garantizaba a Israel una cosecha triple (ver versículo 22) "Si solamente te paras en fe y confías en mí, yo te dará una cosecha durante el sexto año que te proporcionará suficientes provisiones para tres años"

Creo que el Señor está diciendo algo importante aquí. Y es que, no importa cuáles sean nuestras circunstancias, Él siempre provee para aquellos que confían y obedecen.

lunes, 19 de noviembre de 2012

DIOS ESTÁ TRABAJANDO A NOMBRE SUYO by Gary Wilkerson

Las murallas de Jerusalén estaban siendo reconstruidas, pero Nehemías vio el pecado, la esclavitud y el desaliento que comenzaba a cautivar los corazones de las personas.
"Tan pronto como empezó a oscurecer. . . ordené que cerraran las puertas de Jerusalén al caer la tarde, antes de que comenzara el sábado, y que no las abrieran hasta después de ese día. "(Nehemías 13:19, NVI).

En este pasaje Nehemías es un tipo del Espíritu Santo y el Espíritu de Dios está diciendo, "Sé de su tendencia y sus impulsos. Sé que la tentación será la de tomar el día de reposo para hacer lo impuro. . . y olvidarse de mi". Así que incluso antes de que estuviera oscuro, Nehemías cerró las puertas.

Su Padre celestial se está moviendo en su vida para resolver su problema, incluso antes de que usted sepa que tiene un problema. Dios se está moviendo a su favor incluso antes de que el pecado se establezca, y antes de que se afiance ¡Dios está trabajando! Los antiguos puritanos lo llamaban “gracia preventiva”; la gracia en acción antes de que venga la tentación. Incluso antes de que Adán y Eva salieran del Jardín y antes de que el pecado comenzara a tomar fuerza en el fruto, Dios dijo a la serpiente: "Porque el Hijo (Él estaba hablando de Su Hijo, Cristo Jesús) te herirá en la cabeza" (Génesis 3:15, mi paráfrasis). Después de engañar a Adán y Eva, antes de que Satanás se deslizara y comenzara a moverse por todo el mundo para engañar a los hijos de Adán y Eva, Dios dijo: "Tengo un plan en acción."

Dios no está parado al margen de su situación diciendo: "Si te encuentras en ese pecado, ven a mí, arrepiéntete y te perdono de nuevo." Sí, Él hace eso, pero es mucho más. Dios está obrando a nombre suyo, incluso antes de que la tentación venga Él construye un muro en su vida, levantando gracia y madurez en usted, dirigiéndole a través de un proceso espiritual para su crecimiento donde usted necesita ser fortalecido, línea por línea, precepto por precepto.
¡Dios ya ha planeado su victoria!

viernes, 16 de noviembre de 2012

LIBERACIÓN DE SODOMA

La mayoría de nosotros pensamos en Sodoma como tipo de ciudad perversa de los tiempos modernos tales como San Francisco, Nueva York o Nueva Orleans. Pero la verdad es que solamente necesitamos mirar nuestros propios corazones para encontrar a Sodoma. Todos hemos nacido con una naturaleza Sodomita, un corazón extremadamente malvado, lleno de cada cosa mala. “Antes en el corazón maquináis iniquidades; hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra” (Salmos 58:2)

Yo creo que el siguiente pasaje revela como Dios nos libera de Sodoma:

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (2da Pedro 1:3-4)

Dios viene a nosotros en nuestra condición engañosa y atada, con poderosas promesas de total y completa liberación. El dice: “Prometo liberarte y guardarte de iniquidad. Te daré un corazón que me obedezca, ahora permite que Mis promesas sean tu sostenimiento”.

Que maravillosa y liberadora verdad. Somos sacados de nuestro pecado cuando nos aferramos a las promesas de Dios. Piensa en esto por un momento. Pedro dice que los creyentes a quienes se dirige en esta epístola habían “huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (Verso 4). ¿Cómo escaparon del pecado estos cristianos? Les fue dado un poder divino, vida y piedad, a través de su fe en las promesas de Dios.

Amado, tu Padre quiere que conozcas la plenitud del gozo en Cristo. Ese gozo estallará solamente cuando seas libre del poder del pecado. Así que, permite que el Espíritu Santo entre a la matriz de tus concupiscencias y quite todo lo que no es a semejanza de Cristo. Ora al Señor ahora mismo:

“Oh, Padre, estoy de acuerdo contigo acerca de mi pecado. El hedor de mi transigencia ha alcanzado el cielo y yo sé que se tiene que ir inmediatamente. Señor, recibo tu amoroso divino ultimátum y rindo todo a ti. Quema todo lo malo en mí y permite que Tus promesas sostengan mi corazón. Guíame a tu monte santo”.

jueves, 15 de noviembre de 2012

AVANZAR HACIA LA PLENITUD EN DIOS

Lot hubiese muerto en Sodoma si Dios no hubiese tomado el asunto en sus propias manos. El Señor literalmente agarró a Lot y su familia y los sacó de la ciudad: “Y deteniéndose él, los varones [ángeles] asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad” (Génesis 19:16)

¡Qué gloriosa imagen de gracia! Mientras Lot se detenía al borde de la destrucción, sin fuerza o voluntad para liberarse a sí mismo, Dios guió de la mano a este hombre que estaba confundido, engañado y atado al pecado, a un lugar seguro. Dios estaba diciendo en esencia a Lot: “Yo te amo y no voy a permitir que mueras en este holocausto. Tú eres un hombre justo, Lot, y yo te he advertido ¡ahora ven!”

“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos” (Romanos 5:6). El significado literal de “éramos débiles” aquí es “sin capacidad o voluntad”. Dios dice que Él está dispuesto a actuar en nuestro favor porque nosotros no tenemos nada que ofrecer.

El Señor tenía una directiva más para Lot: “Escapa por tu vida; no mires tras ti…escapa al monte, no sea que perezcas” (Génesis 19:17). La montaña aquí representa la presencia de Dios, un lugar a solas con Él. Vemos que esta imagen se repite a través de las escrituras: Fue en una montaña que Moisés fue tocado por la gloria de Dios…que Cristo fue transfigurado ante sus discípulos….que Jesús buscó a su padre en oración. Todas estas cosas ocurrieron en una montaña.

“Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo” (Salmos 48:1). “Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas” (Isaías 2:3). El mensaje aquí es: “Cuando Dios te libera por la fe en Sus promesas, ¡Corre directamente a Su monte santo!”

Aun así, Lot no estaba dispuesto a correr a la presencia de Dios, en lugar de ello, le pidió a Dios que le permitiera tomar un desvío a Zoar. Le dijo: “Mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera” (Génesis 19:19).

Dios se lo permitió, pero con el tiempo Lot terminó en la montaña, pero una vez que estuvo allí, le pasó algo peor que lo de Sodoma. Lot se embriagó y fue seducido por sus dos hijas, quienes dieron a luz hijos de actos incestuosos. ¡Qué cuadro más trágico! Y todo esto pasó porque Lot, pese a haber sido liberado, no avanzó hacia la plenitud en Dios.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

DEJA DE HACER LAS PACES CON TU PECADO

“Y llamaron a Lot… ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos” (Génesis 19:5). El día de cuentas finalmente llegó para Lot. Una turba salvaje de hombres sodomitas rodeó su casa, aporreando la puerta y gritando obscenidades. Ellos demandaban que Lot mandara afuera a los dos ángeles que estaban quedándose allí para que pudieran violarlos.

¡Qué horripilante escena! Y aun así la reacción de Lot era tratar de llegar a un acuerdo con los hombres. Al parecer Lot era un juez en Sodoma, porque se sentaba a las puertas de la ciudad. Tenía la reputación de proteger, entonces trató de razonar con la turba. Incluso fue tan lejos que los llamó “hermanos” – lo que prueba que él había tomado el pecado de Sodoma demasiado ligeramente.

“Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada” (Versos 7-8).

Un teólogo escribió que Lot sabía que sus hijas no estaban en peligro pues estos hombres eran homosexuales. Quizás Lot razono consigo mismo: “Estos hombres son homosexuales en fiesta, buscando satisfacer sus lujurias perversas. No son una amenaza para mujeres. Si envío mis hijas afuera, ellas volverán mañana por la mañana sin daño alguno.”

¡Qué imprudente! Incluso si eso fuera cierto, Lot habría tratado de reemplazar un pecado por otro. ¡Es imposible negociar con la lujuria!

Lot es un ejemplo de lo que un pecado escondido puede hacerle a un hombre justo. Él estaba claramente engañado. Su pecado había producido en él una condicion tan peligrosa que él hubiese renunciado a todo, incluyendo a su amada familia, para guardar las apariencias.

Este hombre no estaba listo para enfrentar la realidad. El estaba posponiendo su momento de juicio, aun haciendo tejes y manejes, tratando de retrasar la liberación de Dios en su vida. Y, amados, esa es la actitud de muchos cristianos hoy en día. Ellos se convencen a sí mismos: “Mi Dios es un Dios de misericordia. Él me liberó de mi pecado antes y lo hará de nuevo”.

¡No! Dios está diciéndote a través de este pasaje: “No más negociaciones. No más transar un pecado más ligero por uno más pesado. ¡Todo se tiene que ir!”

martes, 13 de noviembre de 2012

DEBEMOS ACEPTAR LA PALABRA DE DIOS

"Entonces Jehová le dijo: … el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta… y el pecado de ellos se ha agravado en extremo” (Génesis 18:20). A nosotros nos encanta oír hablar de la misericordia, gracia y paciencia de Dios. Pero no queremos enfrentar el hecho que algún día cercano Él vendrá contra todo lo que es de Sodoma.

Dios reveló su naturaleza a Moisés de esta manera: “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: !Jehová! !Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado”(Éxodo 34:6-7). Pero en la siguiente frase, Dios añade: “y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado” (Verso 7).

El Señor estaba diciendo: ¡Yo no voy a pasar por alto el pecado! Sí, yo soy misericordioso y paciente, pero el tiempo viene cuando mi paciencia con tu pecado terminará. ¡Y ahí es cuando Sodoma será quemada!

Dos ángeles vinieron a Lot diciendo: “Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad” (Génesis 19:15).

Aparentemente Lot no tomó esta advertencia en serio porque durmió tan profundamente que a la mañana siguiente los ángeles tuvieron que despertarlo. Sus yernos debieron haber pensado: “Si él de verdad creyó la advertencia, ya estaría escapando de aquí en este momento. Si él no la cree, entonces ¿Porqué debemos creerla nosotros?” Esto debería ser una lección para todos nosotros. Necesitamos vivir como si Cristo estuviera a punto de volver para que así los demás escuchen nuestro testimonio.

Yo creo en lo que se llama “ultimátum divino” que es el tiempo cuando el Espíritu Santo sabe que tu pecado está a punto de causarte la ruina. El Señor viene a ti y te dice: “Yo soy el Dios de gracia y quiero librarte de esto. Ahora, vuélvete de tu pecado y obedece mi palabra”

Estos ultimátums pueden ser encontrados a través de toda la Biblia. Por ejemplo, Hechos nos dice que Ananías y Safira fueron advertidos de no contristar al Espíritu Santo mintiendo. Pero ellos desobedecieron y mintieron, y cayeron muertos al instante (Vea Hechos 5).

No importa lo mucho que ores o ayunes, o cuan fiel eres trabajando en la obra de Dios, si no crees que Dios tratará seriamente con tu pecado, ¡Estás engañado!

lunes, 12 de noviembre de 2012

LIBRE DE ESCLAVITUD by Gary Wilkerson

Quiero hablar contigo acerca de cómo mantenerse libre de la esclavitud y el cautiverio. ¿Cómo podemos permanecer en victoria? ¿Cómo podemos caminar en un fluir constante de no tener que volver a las cosas que una vez nos asolaron? I no estoy hablando solamente de pecado. A veces la carga emocional con la que crecimos puede llevarnos a tener ciertos patrones de vida. Por ejemplo, algunos pueden haber experimentado una serie de decepciones contra las que debieron luchar.

¿Hay alguna manera no solo de liberarse sino que de mantenerse libre? ¿Hay alguna manera de no solamente obtener la victoria sino que de mantenerse en victoria? ¿Hay alguna manera en la que encontremos una victoria gloriosa, triunfante, sostenible, poderosa y de por vida en Cristo?

Podrías pensar que te llevará 10 años de consejería obtener la victoria, o 20 años para que el proceso de maduración tome lugar en tu vida, pero Jesús puede entrar y hacerte libre en un instante. El no solo te hará libre sino que te mantendrá caminando en esa libertad.

Cuando Nehemías fue a Jerusalén para supervisar la reconstrucción de los muros, todos parecían pensar que iba a ser un largo proceso. Las personas que acompañaban a Nehemías, en su mayoría esclavos y sirvientes, no tenían muchos recursos, pero se enfocaron en trabajar. Tenían pasión en sus almas por las cosas de Dios y reconstruyeron los muros de la ciudad en solamente 52 días. Nosotros necesitamos tener el mismo tipo de pasión, el tipo de actitud que dice: “No se trata de mí, es todo acerca de Jesús. No se trata de mis propósitos, planes y ambiciones, es todo acerca de Él”

Pon tus ojos en Jesús y Él te establecerá y hará que prosperes. El hará que seas levantado y puesto en libertad y Él posibilitará que te mantengas libre en las cosas de Dios.

“Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” (Romanos 8:37)

jueves, 8 de noviembre de 2012

¿SIGUE SIENDO RELEVANTE EL ANTIGUO TESTAMENTO?

Una vez escuché a un ministro decir a una audiencia, "El Antiguo Testamento no es relevante para nuestro tiempo así que no hay necesidad de estudiarlo más."

¡Qué equivocado estaba! Una razón por la que me encanta leer el Antiguo Testamento es porque explica el Nuevo Testamento en términos claros y sencillos. En el Antiguo Testamento, por ejemplo, Israel es un tipo de la iglesia y Egipto representa el mundo. El viaje de Israel por el desierto representa nuestro trabajo espiritual como cristianos. Además, el árbol que sanó las aguas de Mara es un tipo de la cruz de Cristo y la roca que produjo agua en el desierto es un tipo de nuestro Salvador.

La Escritura deja claro que todas las batallas físicas de Israel reflejan nuestras batallas espirituales de hoy: " Todo eso les sucedió para servir de ejemplo, y quedó escrito para advertencia nuestra, pues a nosotros nos ha llegado el fin de los tiempos." (1 Corintios 10:11). Incluso el tabernáculo y su mobiliario son ejemplos de las cosas celestiales: "los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo; pues, dice El: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte"(Hebreos 8:5).

Todos estos ejemplos del Antiguo Testamento tienen la intención de no dejarnos caer en la incredulidad, como hizo Israel. El autor de Hebreos escribe: "Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia" (4:11). En otras palabras, "¡Estudia el Antiguo Testamento y aprende del ejemplo de Israel. No cometas los mismos errores que ellos!"

Cuando no entiendo una verdad del Nuevo Testamento, me dirijo al Antiguo Testamento para encontrar que ha sido ilustrada de alguna manera. Por ejemplo, digamos que quiero aprender a derribar muros espirituales que el diablo pueda haber acumulado en mi vida. Entonces, voy a la historia de Josué para ver cómo los muros de Jericó se derrumbaron. La batalla física entre Israel y los muros me proporciona una imagen y un modelo que me ayuda a entender cómo puedo derribar todos los muros que me impiden alcanzar la plenitud en Cristo.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

ELLOS NUNCA OBEDECIERON

A los hijos de Israel le encantaba oír la poderosa predicación de Ezequiel, pero ellos nunca la obedecieron. "Y se acercan a ti en grupo, y delante de ti se sientan, como pueblo mío, para escuchar tus palabras, ¡pero no las ponen en práctica! Al contrario, se deshacen en elogios, pero su corazón sólo busca satisfacer su codicia. Para ellos, tú no eres más que un trovador romántico, de melodiosa voz y bien entonado. Oyen tus palabras, pero no las practican. "(Ezequiel 33:31-32).

Muchas personas se han acercado a mí después de un servicio, me abrazan y dicen: "Pastor, fue una palabra poderosa la que usted predicó". Pero a medida que se han alejado, el Espíritu Santo me ha susurrado: "¡Ellos no oyeron ni una palabra de lo que dijiste!"

El libro de Hebreos nos da una poderosa advertencia: "Como dice el Espíritu Santo, si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto" (Hebreos 3:7 - 8). "¿Y quiénes fueron los que lo provocaron [rebelaron], aun después de haberlo oído?" (Versículo 16). Estos pasajes muestran claramente que la dureza no está conectado al ateísmo, el comunismo o cualquier otro "ismo", sino, más bien, a oír y luego no hacer la Palabra de Dios.

Israel gusto escuchar la poderosa predicación del profeta Isaías, sin embargo, continuamente justificaban sus pecados, invocando lo malo dicen bueno ya lo bueno. Así que Dios instruyó a Isaías: «Ve y dile a este pueblo: “Oigan bien, pero no entiendan; vean bien, pero no comprendan.” Entorpece el corazón de este pueblo. Cierra sus oídos, y ciega sus ojos. Que no vea con sus ojos ni oiga con sus oídos, ni entienda con su corazón, para que no se convierta ni sea sanado.» (Isaías 6:9-10).

Dios sabía que los israelitas no estaban dispuestos a entregar los pecados que les asediaban, ellos amaban demasiado sus placeres carnales y sus impías compañías. Entonces el Señor le dijo a Isaías: "Estas personas nunca van a cambiar sus corazones y de ahora en adelante, no voy a decir ni una palabra. En cambio, quiero que los apresures hacia su dureza, Isaías. ¡De esa manera, tal vez alguno oirá antes de que sea demasiado tarde!"

En pocas palabras, Dios estaba llamando a una entrega total de su pueblo. Doy gracias a Dios por las multitudes de cristianos que comenzaron su caminar con Jesús de la manera correcta, amando la verdad y la obediencia a Su Palabra. Al abandonar los caminos de su carne, se enamoraron del Señor y Su Palabra se hizo para ellos una lámpara de dirección.

martes, 6 de noviembre de 2012

ESTO ES UN TEST

Tome esta prueba para ver si ha dado ya los primeros pasos hacia la dureza de corazón.

1. ¿Cuántas veces has escuchado mensajes sobre el peligro de descuidar la oración diaria y la lectura de la Biblia?

Si descuida su lugar secreto en casa y si piensa que la oración en la iglesia se encarga de todas sus necesidades, usted nunca va a sobrevivir los futuros tiempos difíciles. Si no presta atención a la Palabra que tiene la intención de sanarle y fortalecerle en los buenos tiempos, ¿cómo vas a encontrar el poder para vencer en los días difíciles por venir? ¡Tener un conocimiento personal de su Padre celestial es la única forma de prepararse para lo que viene!

2. ¿Cuántas veces has sido advertido de las terribles consecuencias del chisme?

A veces, las advertencias sobre el tema del chisme han sido tomadas a la ligera, suavemente; y en otras ocasiones, han sido como trueno. Una y otra vez a los israelitas se les advirtió de los peligros de este pecado, pero ellos insistían en desobedecer al Señor, esto les llevó a una vida de miseria en un desierto infestado de serpientes. El chisme y la murmuración le costo todo a Israel.

¿Ha dicho algo contra un hermano o una hermana durante la última semana, algo que usted no debía repetir? ¿O ha escuchado algún chisme acerca de esa persona? Si es así, ¿permitió usted que la semilla de la duda hacia esa persona fuera plantada en su alma? Si usted continúa chismeando a pesar de todas las advertencias que ha oído, usted ha comenzado el camino hacia la dureza de corazón.

3. ¿Cuántas advertencias ha oído en contra de albergar un pecado secreto?

¿Qué pasa con ese pecado secreto, ese del que El Espíritu de Dios continuamente le ha hablado? A través de los años he escrito muchas advertencias sobre los peligros de coquetear con un pecado consentido. Más aun, no sólo he predicado contra el pecado sino que he enseñado del poder de resurrección de Dios, he predicado que el Señor nos dota con el poder de su Espíritu para vencer y pone una voluntad en nuestros corazones para hacer bien.

La persona que se atreve a sentarse bajo la amorosa reprensión semana tras semana y todavía sigue pecando va por el camino de la dureza de corazón. ¡No sea esa persona!

lunes, 5 de noviembre de 2012

DUREZA DE CORAZÓN

"El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no habrá remedio" (Proverbios 29:1).

La palabra hebrea para reprendido en este versículo se refiere a la enseñanza correctiva y las palabras para decir sin remedio significan "sin cura, sin posibilidad de liberación." Este versículo nos dice, en primer lugar, que la dureza de corazón es el resultado de rechazar repetidas advertencias y hacer a un lado todo el galanteo de la verdad. En segundo lugar, nos dice que con el tiempo tal dureza se hace imposible de curar. Entonces, ¿quiénes son las personas que más a menudo escuchan estas advertencias? Supuestamente ellos son cristianos; son quienes se sientan en la casa de Dios cada semana a escuchar los sermones de reprensión.

Usted puede preguntar, "¿Qué es exactamente un corazón duro?" Es uno que determinadamente se resiste a obedecer la Palabra de Dios, es imposible de mover e inmune a la reprensión y advertencias del Espíritu Santo.

La trágica verdad es que a pesar de escuchar los mensajes de fuego enviados desde el cielo, multitudes de cristianos no practican lo que oyen. Se niegan a permitir la entrada de Dios en ciertas áreas de su vida y mientras continúan oyendo sin escuchar la dureza empieza a arraigarse.

Por el contrario, hay muchos pecadores cuya dureza de corazón ha sido curada. Al principio maldijeron a Cristo y enojados sacudieron el puño en la cara de Dios. Pero cuando oyeron el evangelio y sintieron el reproche puro y amoroso del Espíritu Santo, sus corazones se derritieron. Ellos se arrepintieron y se volvieron a Jesús.

La vida del hijo de Madalyn Murray O'Hair ilustra esto. Había sido criado probablemente, en el hogar más ateo en América y más tarde trabajó para su madre, en cruzadas contra Dios y la religión. Pero al oír el evangelio, fue gloriosamente salvo y se convirtió en un ministro, predicando a Cristo en vez de maldecirlo. La dureza de este hombre fue curable también porque él no se había sentado bajo sermones de reprensión para continuamente rechazarlos.

En mi experiencia, el más duro corazón, la especie de los incurables o irremediables, siempre han estado al alcance de la voz de la predicación ungida por El Espíritu Santo. Tal dureza no existe en frío, en iglesias muertas o formales donde el evangelio ha sido corrompido por generaciones. No, siempre se encuentra donde una palabra pura se predica desde el púlpito y es rechazada en las bancas.

domingo, 4 de noviembre de 2012

¡SABER QUE DIOS ES BUENO! by Gary Wilkerson

Dios es bueno en su vida, El le cuida y le protege. No hay una sola cosa en su vida, ningún hábito, pecado o dificultad emocional que usted enfrente sobre la que Jesús no tenga el poder.

Cuando Nehemías llegó a Jerusalén y vio la terrible y devastada condición de la ciudad él lideró al pueblo judío que vivía allí a una gran avanzada espiritual y a un tiempo de reconstrucción (ver el libro de Nehemías). Puedo decirle hoy, tal como Nehemías dijo a su pueblo en aquel entonces, que si usted confía en Jesús y vuelve a Él con todo su corazón su energía y su vida, Satanás y sus enemigos serán aplastados, conquistados y derrotados completamente. Ningún de los enemigos que profundamente se ha interpuesto contra usted tras cualquier puerta se podrá proteger, esos enemigos tendrán que retirarse, serán obligados a huir.

Viejos hábitos, antiguos miedos y viejas adicciones acechan afligiéndonos y, a veces nos volvemos de nuevo a ellos. Pero Dios nos está diciendo: "¡Fija tus ojos en mí! Si me dejas ser tu victoria, veremos el final de esto." ¡Escuche lo que Dios está diciendo!

Si dejamos que Él sea nuestra victoria entonces hemos visto lo último de nuestro enemigo. Oh, el enemigo aún nos abofeteará tal como lo hizo Jesús cuando lo dejó después de las tentaciones en el desierto. Pero si usted mantiene a Jesús en el muro de su corazón, en el muro de su vida, Él erradicará todas esas dificultades emocionales.

Usted puede estar viviendo con temor a patrones habituales de pecado, cosas a las que usted podría regresar. Usted sabe que ha sido limpiado de todo ello pero, están tan cerca que siente que en cualquier momento puede ser llevado nuevamente a la esclavitud y tiene miedo.

Estoy aquí hoy para llamarle a un lugar de protección y seguridad en Cristo Jesús cuando confíe en Él con todo su corazón.

"Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo" (1 Corintios 15:57).

viernes, 2 de noviembre de 2012

VIVIFICANDO EL CORAZÓN

¿Te acercaste primero al Señor sólo porque querías algo de él? ¿Te volviste a Dios para poder dejar el hábito de las drogas, para que tu matrimonio sea restaurado o para ser liberado de un problema financiero?

La verdad es que Cristo obrará milagros para ti. Él hará lo imposible en tu vida. Pero si sólo vienes a Él para conseguir algo - sólo para ser librado de tus problemas - nunca crecerás un centímetro en madurez. Por el contrario, solo te endurecerás más.

Vuelve al día de tu conversión. ¿Ocurrió después de que alguna langosta se había comido todo? ¿Tu salud estaba debilitada? ¿Algún hijo tuyo estaba en problemas? ¿Estabas devastado, con la muerte y la ruina sobre ti?

Por favor, no me malinterpretes. Por supuesto que Dios ama a salvar a la gente que termina en ruinas. Cuando todo está perdido, Él siempre está cerca y es fiel para librarte. Mas, oh amado, no puedes ir a Jesús sólo para recibir alivio. Debes ir a Él porque Él es Dios y Él merece tu vida, tu adoración, tu obediencia.

Ahora mismo puedes estar diciendo: "Sí, admito que he estado descuidando la Palabra de Dios y todavía estoy atado por un pecado que me asedia. ¿Estaré demasiado lejos para recibir el toque de sanidad del Señor?"

¡Por supuesto que no! Si comienzas a clamar al Señor hoy, en medio de tu necesidad, él le traerá tiempos de refrigerio. Cada vez que traigas a Él un corazón verdaderamente arrepentido, Él actuará como tu mediador e intercesor, no como tu juez.

¿Quieres alcanzar la madurez en Cristo? ¿Quieres que el Señor te siga reprendiendo en amor guiándote hacia la santidad? Entonces invócale hoy. ¡Un corazón contrito y humillado, más que cualquier otra cosa, será lo que te mantendrá en el camino que Él ha previsto para ti!

"Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados."(Isaías 57:15).