jueves, 30 de agosto de 2012

ÍDOLOS EN EL CORAZÓN

Ciertos ancianos de Israel fueron al profeta Ezequiel buscando orientación del Señor. Estos hombres no eran como muchos de los Israelitas, quienes doblaban sus rodillas ante los ídolos públicamente. No los encontrabas en algún templo de ídolos, ofreciendo allí sacrificios a los falsos dioses. Ellos eran líderes del pueblo y querían aparentar ser hombres piadosos delante de todos.

Por fuera, estos ancianos tenían la apariencia de hombres que tenían un corazón para Dios y querían conocer Su palabra para sus vidas. Esa es la manera en la cual ellos se acercaron a Ezequiel, pero Dios le reveló a Ezequiel lo que había en sus corazones. Y le dijo al profeta: “Hijo de hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón, y han establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro” (Ezequiel 14:3). El Señor estaba diciendo: “Estos hombres han venido a ti diciendo que quieren oír una palabra mía y que quieren caminar en obediencia a mis mandamientos. ¡Pero están mintiendo! Tienen pecados ocultos en sus vidas”

Todos estos ancianos tenían una idolatría oculta, secreta. Sus corazones estaban esclavizados con pecados que ellos consentían a puertas cerradas. Nadie podría notar esto por sus apariencias. Por el contrario, ellos no daban la impresión de ser paganos o adoradores de ídolos, sino de ser respetados hombres de Dios que se ocupaban de sus ministerios.

Un tropezadero de iniquidad es cualquier cosa maligna que se interpone entre tú y Dios, cualquier tentación que te priva de caminar firme con Él. Es cualquier pecado habitual que causa que vaciles en tu fe, cualquier deseo que traiga vergüenza a tu corazón y al nombre de Cristo, cualquier pecado que se aferra a ti cada vez que vienes al Señor buscando su guía. Puedes venir a la casa de Dios, levantar tus manos, adorarlo en voz alta, y todavía tener un tropezadero de iniquidad en tu corazón.

Solamente apartándote de tu ídolo con sincero arrepentimiento puedes oír la verdadera palabra del Señor y recibir orientación divina y clara. Cuando te arrepientes, la primera cosa que vuelve a ti es tu discernimiento, y mientras más te alejes de tu pecado, verás más claramente y escucharás la voz de Dios. Su voz llegará a ser inconfundible, clara, que habla con la autoridad de la verdad.

miércoles, 29 de agosto de 2012

EL TIPO DE DERRAMAMIENTO QUE ME GUSTARÍA VER

Nuestra iglesia pasa mucho tiempo en oración. Acabamos de concluir una cadena de oración de 24 horas al día, por 30 días. ¿Por qué exactamente estábamos orando? ¿Qué estábamos buscando?

Yo crecí en la iglesia pentecostal, y todo lo que mi padre y mi abuelo siempre hablaban era acerca del gran avivamiento que vendría. Los evangelistas hablaban de eso en las reuniones de campamento: “¡Viene un avivamiento. Dios va a traer multitudes a su reino!”

Sin embargo, en el corazón de toda esta charla de avivamiento había un pensamiento básico: “Nosotros no tendremos que salir a las calles, podemos simplemente quedarnos aquí y orar ¡y el Espíritu Santo traerá a la gente!”

Pero, la definición de avivamiento es: “El despertar o resurrección de lo que está a punto con convertirse en cadáver” Significa “despertar a la iglesia muerta, revivirla, resucitarla, para que así el impío sienta ganas de entrar por sus puertas”.

Amados, la iglesia no debe necesitar ser resucitada de la muerte. No deberíamos estar orando por un gran avivamiento. Mientras hemos estado orando por un avivamiento, cosas horribles han pasado en nuestro país.

Nuestras ciudades están a punto de estallar en llamas, la nación está saciada con sexo, placer y la idolatría de los deportes. Uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. Hemos perdido toda una generación de gente joven por el cinismo, dureza y la desilusión

Los sonidos de los sollozos de hambre, de niños maltratados ahora se levantan como truenos en nuestras ciudades. Los homosexuales exigen derechos matrimoniales. Padres desesperados deambulan por las calles por centenares, buscando trabajo.

¿Qué debería estar haciendo la iglesia acerca de estas cosas? La biblia dice que si estamos cubriendo las necesidades de la humanidad, si estamos obedeciendo al mandamiento de ser compasivos con el mundo, y estamos dándonos por completo a las necesidades de otros, entonces seremos como huerto de riego: “Si partes tu pan con hambriento….si cubres al desnudo…si no te escondes de tu hermano…. Si no apartas tu alma del hambriento, y sacias al alma afligida…entonces el Señor te pastoreará siempre, y saciará tu alma” (vea Isaías 58: 5-12). “Serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan” (Verso 11).

Dios quiere que cada uno de nosotros sea parte de Su corazón de compasión hacia el mundo.

martes, 28 de agosto de 2012

ENFOCÁNDOSE EN AYUDAR A OTROS

No deberíamos tener que viajar más allá de nuestro propio vecindario para tener el más grande avivamiento imaginable. Dios dice que si nosotros damos nuestro pan al hambriento, si albergamos a los pobres en nuestra casa, si cubrimos al desnudo y saciamos al alma afligida, Él nos pastoreará siempre y nos proveerá continuamente, seremos como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan. (Ver Isaías 58:7, 10-11)

Dios nos está diciendo: “¡Enfócate en ayudar a otros! Extiende tu mano al pobre y al que sufre, y Yo te responderé, te guiare y te satisfaré. Serás como un manantial de vida para otros, y tus bendiciones nunca faltarán”.

Si no estás conforme con esta enseñanza del Antiguo Testamento, escucha lo que Jesús dice en el Nuevo Testamento:
“Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna” (Mateo 25:42-46).

“Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? " (1 Juan 3:17).

A estas alturas puedes estar diciendo: “Me gustaría ser mas compasivo, para ayudar al necesitado. ¿Cómo puedo hacer un cambio?”

Yo solamente puedo decirte que Dios responderá esta oración: “Señor, veo todas las necesidades humanas alrededor de mí y sé que el único Jesús que mi ciudad puede ver en la vida es aquel que verán a través de mi y de mi iglesia. Dios, Tú tienes que dirigirme, yo estoy listo con mi billetera, mi casa, mi tiempo, muéstrame dónde ir, Señor” Puedes estar seguro que Dios traerá esas necesidades a la entrada de tu puerta.

JESUS AND COMPASSION

During His time on earth, Jesus was the embodiment of God’s compassion. Scripture frequently tells us that Christ was “moved with compassion” by the suffering of the people (see Mark 6:34, 8:2). If that was the case in the first century, what grief must be in our Lord’s heart now.

I believe it is all God can do to restrain Himself from moving in before the end of time and putting an end to it all. I will never believe He is just some benign spirit who sits in heaven, unmoved by the horrible spirits loose in this world. No — He is a compassionate Father who agonizes over His suffering children.

The Bible tells us: “His compassions fail not” (Lamentations 3:22). “Thou, O Lord, art a God full of compassion, and gracious, longsuffering, and plenteous in mercy and truth” (Psalm 86:15).

We read of an incredible scene: "Great multitudes came unto him, having with them those that were lame, blind, dumb, maimed, and many others, and cast them down at Jesus' feet; and he healed them" (Matthew 15:30).

Can you imagine this scene? All around Jesus, hundreds of afflicted people were sitting and lying on the ground — little children too sick to sit up, people crying aloud for help, groaning in pain, fevered, demon-possessed, diseased, despairing.

Jesus did not turn them away. He performed miracles of healing and deliverance. The dumb spoke, the crippled leaped, the blind saw, the sick and diseased suddenly were made whole. And with every healing, the people pressed in even closer. I imagine the people picking up their sick children and pushing forward — as the disciples struggled to keep order.

These people had been out in the wilderness for three days without food and they were fainting from hunger. That's when Jesus said, "I have compassion on the multitude . . . and I will not send them away fasting, lest they faint in the way" (Matthew 15:32).

God wants every one of us to be a part of His compassionate heart to the world. If you are willing to do that, He will send the needs to your doorstep. Present yourself to the Lord to be used and He will open doors to you. Then you will truly know His heart of compassion.

lunes, 27 de agosto de 2012

OVERCOMING YOUR FEAR OF FAITH by Gary Wilkerson

People experience a broad spectrum of fears. Psychologists say that almost everyone has a fear of death; others fear being alone, while many are afraid of being in crowds. Public speaking is another common source of fear.

Some of us miss out on the greatest gifts in life because of fear. God wants to birth certain things in your heart and you miss out on them because you are afraid to risk the faith necessary to get involved in what God has.

A number of years ago my wife and I were living in New York City and working with Times Square Church. The Lord clearly spoke to our hearts about planting a church in London, England. It was a big risk and rather scary. We did not have many resources and knew very few people in England, but we were committed to trusting God.

A place to live in London had been made available to us but just a few weeks before we were due to leave, the plans for that home fell apart. What were we going to do?

We were scheduled to spend two weeks in South Africa leading a group on a short-term missions trip before going on to England to live. While there my wife and I stayed in the home of a South African businessman. One morning the man asked me, “Are you okay?” I responded, “I’m kinda worried about something.” Then I told him about our plan to move to London and shared that we did not have a place to live.

“I love London and, as a matter of fact, I own a house there,” the businessman shared. Then a few days later he said to me, “Here are the keys to my house. It’s yours to use whenever you need it.”

I was concerned that we were going to have to cancel our plans — but God was there! A couple from New York had to go to South Africa to find a home in London. Only God can orchestrate something like that!

I believe God sets us up to do things that seem difficult at the time but wind up being a God-story. After something like that happens, you walk around with confidence and boldness in your heart, knowing that God will provide.

jueves, 23 de agosto de 2012

MOVIDO POR LA COMPASIÓN

Compasión no es solo pena o lástima. Es más que ser movido a las lágrimas o verse afectado emocionalmente. Compasión significa pena y misericordia acompañados por el deseo de ayudar a cambiar las cosas. ¡La verdadera compasión nos mueve a hacer algo!

En un momento dado, Jesús se fue al desierto para orar. Cuando las multitudes descubrieron Su paradero, lo siguieron a pie y trajeron a Él sus cojos, ciegos, moribundos, y poseídos por el demonio. La Biblia nos dice: “Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos” (Mateo 14:14)

Si Jesús hubiera sido obstaculizado por nuestro pensamiento moderno, podría haber llamado a sus discípulos a una reunión de comité para analizar los problemas y hablar acerca de los pecados que han llevado a la sociedad al lugar donde está. Habría apuntado a los endemoniados que botaban espuma por la boca y con lágrimas en los ojos habría dicho: “Miren lo que el pecado le hace a la gente, ¿No es trágico?

O podría haber dicho, como tanta gente santurrona: “Mira, yo siento tu dolor. He trabajado arduamente ministrándote, pero ahora estoy exhausto, y necesito hablar con mi Padre. Más tarde llamaré a mis discípulos a una reunión de oración y oraremos por tus necesidades. Ahora, ve en paz”.

En pocas palabras, esa es la teología moderna. Todos están dispuestos a orar, pero pocos están dispuestos a actuar.

Mateo 9 dice de Jesús: Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor (9:36). La frase “tuvo compasión” aquí significa “incitado a la acción”

Entonces, ¿que hizo Jesús? Él no sólo habló. Su corazón fue movido por lo que vio y tuvo un anhelo apasionado de cambiar las cosas. Los sentimientos de pena y lástima que sintió lo movieron a la acción.

“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (verso 35). Esto no era alguna teología inútil. Jesús no solamente se apartaba con el Padre y decía: “Señor, envía obreros a Tu mies”. No, Jesús mismo fue. Él estuvo profunda, práctica e íntimamente involucrado.

ÉL SERÁ UN PADRE PARA TI

Mi padre terrenal me reprendía con amor cada vez que me portaba mal. Pero, cada vez que me castigaba, me hacia abrazarlo después. Aun cuando no quería abrazarlo, nunca olvidaré que ponía mi cabeza en su hombro y derramaba mis lágrimas. Él siempre me decía: “Te amo, David. Dios tiene Su mano sobre ti, y yo no permitiré que el diablo te tenga”

Asimismo, en la segunda carta de Pablo a los Corintios, escuchamos una amorosa reprensión de nuestro Padre Celestial. Él advierte: “Mantente tan alejado como puedas del pecado y del mundo. ¡Huye de la maldad!”.

“Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” (2 Corintios 6:17-18).

Dios nos está diciendo aquí: “Los he elegido para ser Su Padre y no compartiré mi rol con el diablo. Si te vas a mezclar con el mundo o vas a mantener alguna cosa inmunda en tu vida, entonces nuestra comunión no funcionará. Si Yo voy a ser tu único Padre, entonces debes renunciar al mundo y sus placeres: deja de lado tu pecado, no puedes mantener ninguna cosa inmunda en tu vida.”

Y agrega: “Quiero dirigirte y guiarte. Quiero favorecerte como solo Yo puedo favorecer a mis hijos. Por tanto, no permitiré que vengas a Mí con manos que hayan estado tocando alguna cosa inmunda. Sepárate de todo eso y entonces te recibiré como un hijo, como una hija. ¡Yo anhelo ser un Padre para ti!”.

Si quieres seguir a Jesús, no vengas a Él hasta la mitad del camino. Sal completamente del mundo. Tu Padre dice: “Si confías en Mi como tu Padre para liberarte, yo enviaré el Espíritu Santo y te daré poder y autoridad. Yo te daré esperanza mientras estas en la lucha, y Yo te rescataré”.

martes, 21 de agosto de 2012

UN ACTO DE AMOR

Dios no esperó hasta que yo me convirtiera en “alguien lo suficientemente bueno" para ser Su hijo. Tampoco esperó hasta que entendiera toda la doctrina. No, Él dijo: “Incluso cuando estabas perdido en pecado, vine a ti para que seas reconciliado. Te amé cuando estabas complaciéndote en inmundicia. Te llamé, te escogí y te adopté por esta única razón: Te amo.”

A veces me pregunto cómo Dios pudo habernos mirado desde lo alto y habernos amado, si somos tan incapaces de inspirar amor, a veces tan malos, tan indignos. Pero en Su misericordia Él nos dice a cada uno de nosotros: “Te quiero y te escojo, porque ¡Quiero ser un Padre para ti!”

"Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios" (1ra Juan 3:1).

"En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. " (1ra Juan 4:10).

Él me escogió, no porque yo lo amé primero, sino porque Él me amó primero. Me adoptó como Su hijo solamente porque me amó.
Todas estas cosas me llevan a una maravillosa conclusión: No es obligación que lo entienda completamente todo. No tengo que entender las profundas doctrinas de la justificación, santificación, mortificación y glorificación. Todo lo que tengo que saber es que Él me escogió para ser Su hijo, lo cual significa que soy amado por Dios el Padre.

No importa lo que el infierno trate de arrojarme, nada puede moverme de este maravilloso conocimiento: Soy amado y puedo descansar en ese amor. El que me escogió y me ama me guardará, me sostendrá y nunca me abandonara. Él nunca soltará mi mano, porque Él es Abba Padre ¡Y es mío!

Amado, Yo soy un padre terrenal y no existe alguna razón en el cielo ni en la tierra por la cual alguna vez abandone o deje a uno de mis hijos. Te pregunto: ¿Cuanto más tu Padre Celestial va a estar contigo a través de todo lo que tengas que soportar en esta vida?

lunes, 20 de agosto de 2012

DIOS ELIGIÓ SER UN PADRE PARA MÍ

"Yo he elegido quien quiero ser para ti, cómo quiero que tú me veas. Quiero que me conozcas como tu amoroso Padre Celestial”. Yo no lo elegí a Él. Más bien, éste es el rol que Él eligió ser para mí: un Padre.

¿Gobierna Dios el cielo y la tierra? ¿Es todopoderoso? ¿Es omnipotente? ¿Reina sobre las lluvias? La respuesta a todas estas preguntas, por supuesto, es: sí. Pero en este último tiempo, Dios quiere que tengamos otra revelación de Él. “Quiero ser un Padre para ti y quiero que tú seas un hijo o hija para Mí”

Durante toda su vida Jesús caminó en la tierra sabiendo quien era el Padre, conociendo Su voluntad, escuchando Su voz. Vivió cada hora bajo la luz de Su amor, nunca en confusión o duda. Por lo tanto, pudo enfrentar todo lo que el enemigo le arrojaba, cualquier problema, cualquier dificultad, porque Él sabía que Su Padre estaba con Él. Él decía, “Sé que tengo un Padre que me envió. Me eligió y me designó. Y Él está siempre conmigo. ¡Nunca estoy solo!”.

“Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y Yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste”. (Juan 17:21)

Jesús estaba diciendo, “Tú dices que quieres conocerme, y eso es bueno y es lo correcto, pero ahora quiero que conozcas a Mi Padre. Quiero que lo conozcas como yo lo conocí y lo disfruté: ¡Como Padre!”

El Padre nos dice, “Yo quiero estar cerca de ti, ser tu protector, alejar todos los ataques demoniacos, suplir cada necesidad, ayudarte en todas tus pruebas. ¡Déjame ser tu Padre!”

Piensa en esto: Él te eligió entre cientos de millones de personas sobre la faz de la tierra. Más aun, Él no solo te eligió, sino que te adoptó como Su hijo. Su Espíritu hace que clames: “¡Abba! Tú eres mi Padre. Tú no sólo eres el Padre de Abraham, Pedro o Pablo, sino mío, y me has hecho coheredero con Jesús, un hermano. ¡Tú eres verdaderamente mío!”

domingo, 19 de agosto de 2012

LAS BUENAS NUEVAS DE JESÚS by Gary Wilkerson

“Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo, respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Lucas 3:15-16)

Juan el Bautista estaba describiendo lo que iba a pasar cuando venga el evangelio. El tenía una mayor revelación del evangelio que cualquiera de los profetas del Antiguo Testamento y predijo que cuando este evangelio venga, sería un evangelio del Espíritu Santo y fuego.

Y entonces vino Jesús con Su fuego y dijo, “El Espíritu del Señor está sobre Mí, por cuanto me ha ungido para proclamar buenas nuevas.”

Ese es el evangelio! Jesús dijo, “Este evangelio es mío y quiero llevarlo a aquellos que no lo tienen. Quiero llevarlo a los pobres.”

“Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.” (Lucas 4:18-19)

El año agradable del Señor es el llamado Jubileo. Bajo la ley del Antiguo Testamento, cada 70 años los esclavos eran puestos en libertad y todas las deudas eran borradas. Era un año de perdón, un año de Jubileo. La gente anhelaba que este año llegara y ahora Jesús estaba diciendo que el evangelio había llegado y estaba proclamando el año agradable del Señor.

Sabes que es el evangelio? Es Jubileo!

Sabes que es el evangelio? Es poner en libertad a los cautivos!

Sabes que es el evangelio? Es proclamar que este es el año agradable del Señor. Es proclamar las Buenas Nuevas de que Cristo ha venido. El Mesías esta aquí y el mundo ha sido totalmente revolucionado.

De eso se trata el evangelio!

jueves, 16 de agosto de 2012

EL PROPÓSITO DE SER ÍNTIMOS CON JESÚS

El propósito de la intimidad con Jesús es tener una revelación del Padre. Si sus ojos no se abren hacia el Padre, usted no ha entrado en la plenitud de la intimidad con Cristo.

Jesús les dijo a sus discípulos: "Ustedes necesitan la revelación de quién es Su Padre. Deben ser capaces de enseñar a otros, que ahora mismo son como ovejas sin pastor. Ellos piensan que a nadie le importan, que son como hijos ilegítimos, así que Ustedes deben trabajar como yo he trabajado y hablar como yo he hablado; ellos necesitan saber que tienen un Padre amoroso en el cielo." (Juan 14:6-9).

Amados, nosotros necesitamos también esa revelación. Debemos ser capaces de decir al mundo: "Miren mi vida. Escuchen lo que digo. Vean las obras que yo hago. Todo es acerca de mi Padre celestial."

Me imagino a Jesús diciéndoles lo siguiente: "¿Así que quieren que les muestre al Padre? Solamente recuerden las bodas de Canaán, convertir el agua en vino fue una expresión de mi Padre, estaba mostrando su preocupación por las más pequeñas e insignificantes necesidades de sus hijos. Él estaba mostrando que tiene cuidado de la familia, el matrimonio y los alimentos de sus hijos. ¡Ese era el Padre en acción! nunca he hecho nada por mi propia cuenta, sino sólo lo que Él me ha dicho que haga." (Juan 14:10-11).

Y continúa: "¿Se acuerdan de la alimentación de los cuatro mil, y después de los cinco mil? Esas personas habían estado sin comida durante casi tres días. Ustedes vieron cuán hambrientos estaban y preguntaron: "¿Cómo vamos a darles de comer?” Así que partí los panes y los peces y los repartimos; ustedes vieron cómo la gente tomó con abundancia los alimentos. ¿Se acuerdan de todas las canastas de sobras?"

¿Por qué Jesús dice que el Espíritu Santo traerá todas las cosas a nuestra memoria? Porque es así como podemos tener una revelación del Padre. Es así como podemos repetir en nuestras mentes todos los milagros que ha hecho en nuestras vidas: cada liberación y cada obra maravillosa. Jesús decía a través de todo lo que hacia: "¡Todo lo que hago por ti es una expresión del Padre celestial, quién es Él y lo que Él quiere ser para ti!"

miércoles, 15 de agosto de 2012

¿CÓMO PODEMOS SABER EL CAMINO?

Debe haber sorprendido a Jesús escuchar a Tomás diciendo: "Señor, no sabemos a dónde vas tú, ¿Cómo podemos saber el camino" (Juan 14:5). Tomas estaba diciendo en realidad: "Jesús, Tú hablas con tanta familiaridad sobre ir a tu Padre, pero nosotros no lo conocemos como tú. ¿Cómo podemos saber el camino hacia el Padre?"

Esta era una confesión. Tomas estaba admitiendo, "Señor, tú sabes que hemos sido íntimos durante los últimos tres años, pero no tenemos la revelación de quién es el Padre, de su amor, su cuidado, su ternura. Por favor, antes de irte, muéstranos al Padre." Sin embargo, eso es precisamente lo que Jesús había estado haciendo durante los últimos tres años. Sus discípulos habían perdido la revelación.

Si fuéramos totalmente conscientes de que tenemos un amoroso y protector Padre celestial, ¿por qué alguna vez estaríamos desanimados cuando el enemigo viene contra nosotros? ¿Por qué desesperarnos por una carga financiera que parece abrumadora? ¿Por qué nos preguntaríamos los por qués cuando nos parece que no podemos obtener la victoria sobre un pecado que nos asedia?

Escuche con atención la respuesta de Jesús a Tomás. Tiene todo que ver con nosotros: "Si me conocieseis, también conocierais a mi Padre " (Juan 14: 7). Entonces, Felipe responde: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta" (versículo 8). Jesús no podía creer lo que estaba oyendo. Casi se puede oír la incredulidad en su voz cuando responde a Felipe: "Hace ya tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y tú, Felipe, no me has conocido? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo entonces dices: “Muéstranos al Padre”? " (Versículo 9).

En otras palabras: "Tomás, Felipe, mis discípulos preciosos, ¿cómo pueden preguntar esto? Dicen que me conocen, que somos íntimos; sin embargo, ¿cómo se les ha escapado la revelación que he pasado los últimos tres años entregándoles? ¿Todavía no ven que todos los milagros que hice eran el Padre en mí revelando quién es, cómo es Él y quien quiere ser Él para ustedes? Todo lo que les he enseñado era de su corazón, no del mío."

La vida entera de Jesús fue un sermón ilustrado. Día a día, con cada milagro que Jesús realizó y cada parábola que Él enseñó, estaba expresando quién es el Padre. Y envió a su Espíritu Santo para que sus seguidores puedan hacer obras aún mayores y continúen revelando el amor del Padre a las nuevas generaciones.

martes, 14 de agosto de 2012

UN SERMÓN ILUSTRADO

Todo lo que Jesús hizo y dijo tenia la intención de anunciar: "Este es mi Padre trabajando. Así es Él." Todo, desde convertir el agua en vino, hasta la resurrección de los muertos era un sermón ilustrado destinado a revelar al Padre celestial.

"…y que no hago nada por mi propia cuenta, sino que hablo conforme a lo que el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que le agrada." (Juan 8:28-29).

En otras palabras: "He hablado libremente a lo largo de esta tierra cuando caminaba por las calles de Jerusalén, Belén y Judea, les he dicho una y otra vez que todo lo que hago es del Padre. Si tan sólo hubieran abierto sus ojos y oídos y aceptado Mi Palabra, yo le habría mostrado al Padre."

Los líderes religiosos reclamaron: "Abraham era de nuestro padre." Y cuando Jesús dijo, "Yo y mi Padre somos uno " (Juan 10:30), se indignaron tanto que lo llamaron “un demonio” y tomaron piedras para matarlo.

Jesús les respondió: "Ustedes dicen que soy un blasfemo, pero, ¿apedrearían Ustedes al único a quien el mismo Padre ha elegido enviar a este mundo? yo no busco mi propia gloria, yo honro a mi Padre, yo lo conozco y guardo sus mandamientos porque Él y yo somos uno."

"Si ustedes no toman mi palabra, básteles con ver las obras que estoy haciendo; al menos crean que estas cosas son una expresión del Padre. He venido aquí para decirles y mostrarles que no solamente Abraham es su padre: Ustedes tienen un Padre celestial "(ver Juan 10: 31-38).

Esto era importante para Jesús. Él sabía que su tiempo en la tierra era breve y sabía que si la gente no tenía una revelación del Padre celestial: su amor, su misericordia, su gracia, ellos quedarían con una religión muerta, antepasados muertos, nada vivo para sostenerse; ellos no tendrían ningún sentido de dirección, ninguna esperanza, ninguna visión.

lunes, 13 de agosto de 2012

JESÚS VINO PARA REVELARNOS AL PADRE CELESTIAL

Jesús vino a la tierra como un hombre para redimir a la humanidad del pecado y de todo tipo de esclavitud y condenación; este hecho se ha establecido en las mentes y los corazones de la mayoría de los cristianos, pero Cristo vino al mundo para revelarnos el Padre celestial.

Jesús dijo a sus discípulos: "El Padre me ha enviado" (Juan 5:36). Él dijo: "Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta... Yo no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió" (versículo 30). Y finalmente dijo, "yo voy al Padre" (14:12).

Escuche atentamente lo que Jesús está diciendo: "Salí del Padre y mientras estoy aquí solo hago su voluntad. Pronto volveré a mi Padre."

Jesús dijo que su vida entera se trataba acerca del Padre celestial: su venida a la tierra, su propósito al estar aquí y su regreso: todo para revelar al Padre.

"No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre… El Padre... le muestra todas las cosas que Él hace" (Juan 5:19-20).

Jesús dijo que Él no tenía voluntad propia, que no hizo nada en la tierra, excepto la voluntad de su Padre. En efecto, Cristo les dijo a los fariseos: "Miren mi vida, mi ministerio, todos los milagros y las buenas obras que yo hago, y verán al Padre celestial. Todo lo que hago es un reflejo de quién es Él y todo ha tenido la intención de revelarles al Padre."

"Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo" (Mateo 11:27).

Jesús está diciendo aquí, "Es imposible que usted sepa quién es el Padre a menos que yo lo quiera revelar a usted. Usted no puede conseguir la revelación por su cuenta con sólo leer la Biblia o ir a la iglesia. Yo debo revelarles al Padre."

"Nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14:6).

domingo, 12 de agosto de 2012

DE GRACIA RECIBISTEIS by Gary Wilkerson

Como hijos de Dios vamos a estar en los negocios de nuestro Padre: en la misión de Dios.

A veces la gente no entiende lo que estamos haciendo. A veces, incluso la gente de nuestra propia iglesia o comunidad puede malinterpretarnos y decir: "Usted está tan enfocado hacia afuera que no está satisfaciendo mis necesidades."

Es cierto que si nos enfocamos demasiado hacia el exterior sin suplir las necesidades de quienes nos rodean, entonces estamos haciendo algo mal. Estamos aquí como iglesia de la misma manera que Jesús estaba aquí en la tierra. Estamos aquí para satisfacer las necesidades de la gente; si usted está sufriendo, quebrantado, atado y necesita ser puesto en libertad o buscar la llenura del Espíritu Santo, la iglesia está aquí para ministrarle en aquello que es su necesidad.

Es importante entender que en la medida que sus necesidades son satisfechas, la expectativa es "la misma libertad que habéis recibido, dadla gratis." Al enviar a sus discípulos al ministerio, Jesús les dijo: "Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia."(Mateo 10:7-8, RV).

¿Quiere más de Dios? Bueno, cuando usted ha recibido una primera parte, de esa misma porción. Regrese por la parte dos y de esa porción; luego regresar para la parte tres y siga el mismo proceso.

El principio de la misión de Dios es: "Cuanto más das, más recibes." Cuanto más Dios le bendice, más tiene que dar. Cuanto más da, más Dios sigue derramando en usted para que pueda dar aún más.

Como pueblo de Dios, estamos llamados a reflejar la gloria, el poder y el amor de Dios. Estamos para recibir de Él y darle a los demás.
Así como gratuitamente hemos recibido, hemos de dar.

viernes, 10 de agosto de 2012

NUESTRA CRISIS ANTE LA CRUZ

¿Cómo obtenemos la victoria de Jesús en nuestras vidas? ¿Cómo nos apropiamos de Su resurrección y vida nueva?

Primero, déjeme preguntarle: ¿Cómo sabe usted que es salvo? Por supuesto, es por fe. El conocimiento de nuestra salvación viene únicamente por fe en la Palabra de Dios.

De la misma manera, nosotros debemos tomar la cruz, abrazarla y recibir victoria por fe en el poder existente en la sangre derramada por Jesús. Nosotros debemos admitir, “Dios, yo no tengo poder. Yo no cuento con la habilidad para librarme o para crucificarme a mí mismo, o ningún poder sobre el pecado. Rindo todos mis propios esfuerzos para morir al pecado.”

Por fe, nosotros “en Cristo” - debemos disfrutar de los todos los beneficios que Él ha alcanzado. Usted observa cómo desde el mismo momento en que nacimos de nuevo, nosotros hemos estado en Cristo - y esto significa que nosotros entramos en todo aquéllo que le sucedió a Él. Esto incluye Sus victorias así como Su crucifixión. Si nosotros estamos de acuerdo con la Palabra de Dios acerca de que nuestros pecados son malvados en exceso, entonces debemos estar de acuerdo con las buenas cosas que la cruz ofrece. Éstas son nuestras -porque Jesús las obtuvo para nosotros.

La Palabra de Dios dice que una vez que nosotros abrazamos la cruz somos crucificados en Cristo y resucitados con Él en una nueva vida. ¡Somos hechos libres! Podemos ofrecer nuestros cuerpos al servicio del Señor y ofrecer nuestros miembros como instrumentos de rectitud.

En ciertos momentos usted puede tropezar debido a incredulidad, pero usted puede agarrarse de la verdad que dice que al final la victoria es suya porque usted clamó, “Señor, yo voy a confiar en Ti hasta que la victoria llegue.”

Yo le agradezco a Dios por la cruz de Cristo y le agradezco por sus crisis. Por experiencia sé que la mejor “predicación sobre gracia” en el mundo es el predicar sobre la cruz. ¿Ha usted traído su crisis ante la cruz? ¿Qué tal sobre aquélla atadura de la cual usted desea ser liberado?

Hay liberación para usted hoy, pero ésta no vendrá hasta que usted se postre delante de Jesús y traiga su crisis frente a Su cruz. Ahí usted deberá estar de acuerdo con Su palabra: “Yo no puedo continuar más en mi pecado, no por una hora más. ¡Dios, te la traigo a ti hoy!

jueves, 9 de agosto de 2012

TOMA MI MANO Y SIGUEME

Cuando yo era un pastor joven en Pennsylvania leí muchos libros acerca de hombres de Dios que habían llevado estilos de vida sencillos. Esto parecía ser la respuesta a mi deseo de ser usado por Dios. En ese tiempo yo conocí a un pastor que hablaba con gran autoridad, él era un héroe para mí. Él guió mi vida a una total simplicidad, habitando en un lugar pequeño y solamente siendo propietario de mi ropa.

Eso era lo que yo entendía sobre el negarse a sí mismo -un estilo de vida Espartano. Yo pensé, “Esto es lo que yo anhelo. Yo puedo ser una fuente poderosa para ti si tú solamente vacías mis armarios, los regalas y me dejas con dos cambios de ropa. Yo puedo vender mi auto y comprar uno barato. Yo puedo comprar una casa vieja y poco atractiva. Yo puedo dejar a un lado un buen filete de carne por una hamburguesa. Yo puedo poner un buen ejemplo al no desear cosas materiales en la tierra.” Más bien con todo esto yo estaba diciendo, “ Si yo solamente pudiera sufrir lo suficiente - si solamente yo pudiera hacer a un lado mi carne y ser un ascético - yo podré servir al Señor con verdadero poder.”

Mas tarde mi héroe empezó a enseñar falsa doctrina y muchas vidas fueron destruídas por ello. Fue en ese momento cuando el Señor me dijo, “Esto no es de lo que se trata la victoria, David. La victoria no se trata de ti - es Mía.”

Amado, es en ese mero instante en que Jesús viene a nosotros y nos dice, “Toma mi mano y sígueme - en Mi muerte, en Mi sepulcro y Mi resurrección. Mira hacia la cruz. Abrázala y agárrate de mi victoria. Es allí donde la crucifixión de tu carne toma lugar.”

Sí, el morir en Cristo es un acto de fe. Nosotros tenemos que considerarnos a nosotros mismos muertos en pecado y vivos para Dios a través de nuestro Señor Jesucristo. Cuando Pablo dice que él quiere conocer a Cristo en el poder de Su resurrección y ser partícipe Sus sufrimientos, él está hablando acerca de la resurrección y sufrimientos mismos de Cristo - no de nadie más.

“Quiero conocerlo a él y el poder de su resurrección, y participar de sus padecimientos hasta llegar a ser semejante a él en su muerte,” (Filipenses 3:10)

martes, 7 de agosto de 2012

LA INVITACION DE LA CRUZ

Dios miró a un mundo de personas enfermas en pecado, habitando en prisiones de miedo y desesperanza. Por tanto Él envió a Su propio Hijo. Jesús vino a la tierra, tomando la flaqueza del hombre y le dijo a todo el que escuchó: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” (Mateo 11:28).

La invitación de la cruz es un llamado a toda alma que está enferma de pecado. Jesús llama a todo aquél que está atado a sus propias cadenas, a hábitos y pecados. “Venid a mí los que estáis trabajados. ¡No hay otro camino que Mi cruz!” Jesús murió en la cruz no solamente para perdonar el pecado sino para romper todo poder malvado sobre nosotros. Usted observa cómo todo pecado afecta la carne. El pecado quita todo lo bueno, amable y precioso. Este endurece el corazón, destruye la paz y causa culpa, lamento y pena. Este consume los pensamientos de la mente, debilita y oscurece el alma. El pecado trae consigo temor y lo peor de todo, termina con la comunión con Dios.

Si yo fuera a predicar acerca de las demandas de la cruz en muchas iglesias actuales, acerca de la muerte a la lujuria y a los placeres del mundo, las multitudes huirían, así como lo hicieron cuando Jesús les dijo sobre el costo que había en seguirle a Él.

Tales iglesias nunca mencionan la cruz. En su lugar éstas dedican su energía a reuniones llenas de espectáculos, ilustraciones dramáticas, y sermones acerca de cómo manejar los problemas de la vida.

Yo creo que Dios debe de parpadear ante todos los intentos fallidos por atraer almas con estos incentivos modernos. Él parece tener mucha paciencia ante tales bien intencionados esfuerzos carnales por promover el evangelio. Dios amonesta a los ministros de estas iglesias si se rehúsan a alertar a su pueblo sobre lo imperativo que es abandonar sus pecados.

Jeremías se lamentó, “...fortalecen las manos de los malos, para que ninguno se convierta de su maldad...”(Jeremías 23:14).

“Si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y lo habrían hecho volver de su mal camino y de la maldad de sus obras.” (versículo 22). Yo le digo a ministros, “Trae de nuevo la cruz - si no la sangre del pueblo estará en tus manos.”

lunes, 6 de agosto de 2012

EL MENSAJE DE LA CRUZ

El pecado de idolatría trajo la terrible ira de Dios hacia su propio pueblo. Ésta lo enfureció más que ningún otro pecado en el Antiguo Testamento, tanto que Él declaró: “Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego y las mujeres amasan la masa para hacer tortas a la reina del cielo y ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira.” (Jeremías 7:18).

Ésta es la declaración de Dios en contra de la idolatría en el Antiguo Testamento, y Él la odia de la misma manera hoy en día. La idolatría trae consigo Su ira sobre cualquier generación, incluyendo a la moderna.

Una nueva idolatría está aconteciendo en nuestro mundo actual. No, nosotros no vemos más a gente postrada ante imágenes hechas. En su lugar, la idolatría moderna seduce a multitudes a través de su sutileza y inteligencia. Aún ésta enfurece a Dios más que ninguna otra idolatría del Antiguo Testamento.

“Estoy asombrado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren alterar el evangelio de Cristo. Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. (Gálatas 1:6-8).

Este “otro evangelio” que Pablo menciona es el mensaje de salvación sin la cruz. La gran idolatría de nuestro día es el hacer a un lado el mensaje de la cruz de Jesucristo.

La cruz - incluyendo sus demandas y esperanzas- es el mismo corazón del evangelio. Cualquier adoración, congregación, cualquier cosa que se llame iglesia es mera idolatría si la cruz no está en el centro. Tal adoración es completamente de otro espíritu y Dios no tiene nada qué ver con ella. Sin la cruz todo lo que resta es paja - un evangelio pervertido, algo desde el fondo del infierno. Es más ofensivo para el Señor que la idolatría de Israel.

“Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. (Juan 12:32). Por “levantado de la tierra” Jesús se refiere a Su crucifixión. Él fue levantado delante del mundo entero en la cruz, como una imagen de Su gran sacrificio por nuestros pecados.

domingo, 5 de agosto de 2012

LA MISION DE LA IGLESIA by Gary Wilkerson

Usted puede preguntarse, “¿cuál es la misión de la iglesia?” Para contestar dicha pregunta yo sugiero que observemos la misión de Jesucristo. Cuando nosotros comprendemos Su misión en la tierra, entonces conoceremos la misión de la iglesia. Cuando nosotros sabemos en qué estaba involucrado Jesús, entonces conoceremos lo que nosotros, la iglesia, está destinada a hacer.

La misión de Jesús fue la misma que la de Su Padre. Él vino, Él habló, Él predicó. Él abrió Su boca y dijo, “Yo quiero la voluntad de mi Padre sea hecha en la tierra así como en el cielo” (ver Mateo 6:9-13 y Juan 6:38). “... entonces conoceréis que yo soy y que nada hago por mí mismo, sino que, según me enseñó el Padre, así hablo, porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.” (Juan 8:28-29, RV1995). Jesús está diciendo, “Yo no hago nada a menos de que yo escuche o vea al Padre haciéndolo. El Padre obra a través de mí.”

Toda la gloria, todo el poder, toda la autoridad de Jesús provino del Padre pero después ésta fue le dada al mundo a través del Él. En muchas ocasiones en la iglesia nuestra necesidad más grande es dejar que salga al mundo lo que recibimos de Él. Dios nos dio a nosotros, nosotros recibimos y después nos detenemos. Dios quiere continuar derramando Su bendición sobre su iglesia y Él lo hará mientras nosotros sigamos compartiéndola. Nosotros recibimos y después damos. Posteriormente recibimos más y damos más, y de nuevo recibimos.

A veces la bendición de Dios se frena porque nosotros solamente queremos recibir y no dar. Siempre cuando la iglesia no da ésta empieza a distorsionarse y deja de ser como Jesús.

Jesús vino a la tierra con la misión de Dios en Su corazón. Jesús predica las Buenas nuevas a los pobres, Él libera a los cautivos y a aquéllos que se encuentran bajo ataduras. Él sana al enfermo. ¡Él proclama el año de libertad a todos quienes se encuentran en esclavitud -y ésta es la misión de la iglesia!

jueves, 2 de agosto de 2012

EL SIGNIFICADO DE LA AUTO NEGACION Y DEL ARREPENTIMIENTO VERDADERO

El arrepentimiento significa más allá que decir, “Señor, yo estoy mal.” Este también significa, “¡Señor , Tú estás en lo correcto!”

Arrepentimiento significa enfrentar la verdad acerca de su pecado -una verdad que debe terminar ahora. Es un momento de verdad crítico, un lugar donde usted reconoce, “ Yo no puedo continuar en mi pecado, necesito al Espíritu Santo viviendo en mí. Si no lo hago, yo perderé todo. Señor, tú estás en lo correcto acerca de la muerte que está trayendo a mí este pecado. Veo que si continúo en él, éste me a va destruir a mí y a mi familia. Dios, no tengo excusas.”

En otras palabras, el arrepentimiento es la confrontación con su pecado. La batalla es peleada delante de usted en la cruz - toma lugar en el momento en que el Espíritu Santo trabaja en usted.

La misma verdad se aplica a la auto negación. En corto, la auto negación es una confrontación que sostiene, “¡El pecado termina ahora - en este momento!” Opuesto a lo que muchos “predicadores consoladores” dicen, la auto negación no es una clase de dolor del corazón que usted tiene que lidear con, o una infirmeza de su carne. Cuando Pablo dice, “Yo muero continuamente,” él simplemente quería decir, “Yo tengo que negar que puedo continuar en pecado y que aún poseo el favor de Cristo. Yo no tengo un exención de parte de Dios para continuar bajo pecado solamente porque hago buenas obras. ¡No! Yo estoy de acuerdo con la Palabra de Dios y niego todos mis derechos de continuar en pecado.”

La gloriosa verdad del evangelio es que si nosotros morimos con Jesús, nosotros también podemos entrar en la gloria de Su resurrección y tener una nueva vida. Su cruz es nuestra cruz, Su muerte es nuestra muerte, Su resurrección es nuestra resurrección, a través de nuestra identificación y unión con Él. Esta es la verdadera cruz que cargamos.

Aún así es esta cruz la que muchos llamados ministros del evangelio han desechado. La verdadera cruz no son solamente palabras llenas de amor descritas por el sufrimiento y derramamiento de sangre de nuestro Salvador en el Calvario. No, el verdadero significado de la cruz es que Jesús derramó su sangre y murió para que nuestras almas pecadoras y enfermas pudieran obtener una gloriosa libertad - para romper cada cadena de pecado que nos ataba.

miércoles, 1 de agosto de 2012

LOS CONSOLADORES DE DIOS

En todo tiempo que usted muestra misericordia, en todo tiempo que usted manifiesta bondad y gracia hacia otro creyente, usted está dando consuelo.

Un hombre de nuestra iglesia me detuvo después de un servicio y me dijo, “Hermano Wilkerson, déjeme decirle por qué asisto a esta iglesia. Mi madre de noventa años de edad recientemente falleció. Pero en los últimos cuatro años ella estuvo en cama y yo cuidé de ella.”

“A la iglesia que asistía anteriormente, todos los domingos tenía que abandonar el servicio antes de que éste terminara para cuidar de ella. Después de un tiempo, el pastor se cansó de esto y ante toda la congregación me dijo, 'Si te vas a ir, vete ahora antes de que empiece a predicar.'”

“Aquí en Times Square Church, nadie nunca me ha dicho nada acerca de que me voy antes de que termine el servicio. Esto puede significar algo pequeño pero para mí es significativo. Yo no le tuve que explicar a nadie que tenía que salirme temprano porque necesitaba cuidar de mi mamá.”
Misericordia necesita ser otorgada de manera ordinaria, en el diario vivir. Algunas veces la misericordia es simplemente una sonrisa o un abrazo que conlleva comprensión. Ésta puede ser algo tan sencillo como un rostro lleno de amabilidad o una palabra comprensiva hacia alguien que está herido.

Usted nunca puede ofrecer misericordia si está constantemente pensando: “Dios debe estar enojado conmigo. Voy a fallar. Lo sé.” ¿Cómo puede usted ofrecer consuelo a los demás cuando usted aún no ha aprendido a encontrar consuelo en la misericordia de Dios hacia usted? “...para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios...Pero si somos atribulados es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados es para vuestra consolación y salvación, la cual se realiza en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.” (2 Corintios 1:4, 6).

Cristianos misericordiosos son consoladores utilizados por Dios. Ellos puedes mostrar y hablar de misericordia y bondad porque han experiementado increíble consuelo gracias a la misericordia que Dios tiene hacia ellos.